Cuando la ciencia y el esoterismo caminan de la mano.

Esta vez el artículo de Cristal de Bruja va a ser algo diferente respecto al resto. Vamos a hablar sobre algunos comentarios que me parecen muy interesantes sobre una entrevista que hicieron a Nicholas Pearson, un especialista y amante de los cristales y minerales que ha dedicado más de 20 años de su vida a su estudio.

Cuando leí por primera vez la entrevista me llamó la atención muchos aspectos de la misma. ¿Por qué? Porque no solo es un amante de los cristales desde el punto de vista energético y espiritual, sino que científicamente ha dedicado su carrera al estudio de los mismos cursando los estudios universitarios de Ciencias Minerales en la Universidad de Stetson.

Durante este artículo parafrasearé algunos aspectos muy interesantes de la entrevista publicada en Patheos.com por Mat Auryn . ¡Comencemos!

La entrevista comienza duro cuando le preguntan: “¿Cuándo te diste cuenta de que trabajar con cristales no era solo un placebo psicologíco sino que en realidad funcionaba?” Esta pregunta me pareció realmente interesante puesto que Pearson es un estudioso del mundo mineral desde el punto de vista estrictamente científico y esto no ha supuesto para él ningún tipo de problema al poder ver los minerales como aliados y cuerpos energéticos con los que podemos interactuar. Él, ante esta pregunta, responde que antes de acercarse al estudio científico de los cristales y los minerales con sus estudios universitarios, ya había tenido un acercamiento a ellos desde la visión espiritual y esotérica. De modo que antes de que su mente consciente se pusiese a juzgar lo que experimentaba, ya se había abierto a la experiencia de que las piedras por sí solas le hablasen y le diesen mensajes. A esto añade que ha tenido ya muchas experiencias experimentando lo mágico o milagroso del poder del reino mineral, ya no solo en él mismo sino en otras personas, además de “haber contrastado” sus experiencias con estudios publicados sobre la eficacia de los cristales.

Otra de las preguntas que me llamaron directamente la atención fue la de: “¿El color afecta a las propiedades energéticas de una piedra”?. A esto, él comenta que usar las correspondencias del color ayuda mucho y que es un gran punto de partida, pero que no lo es todo. Comenta que si se compara la estructura del cristal de cuarzo y de la amatista, su estructura y otras propiedades son fundamentalmente iguales. La única diferencia radica en que  la amatista contiene una pequeña cantidad de hierro que a su vez ayuda a que la piedra tenga unos colores u otros, además de contar con sus diferente proceso de formación. Pearson afirma que el color de la piedra en términos de significación energética, solo supone un 1/14th de la energía total de la piedra. Menciona además que el modelo de correspondencias de colores en las piedras parte del sistema de colores de los chakras, y que su vinculación directa con el mundo mineral es relativamente reciente (desde el 1977). El color entonces proporciona muchas pistas, pero no podemos olvidar que tiene una serie de efectos psicológicos en nosotros mismos, de modo que tampoco podemos dejarnos llevar solo y exclusivamente por las energías y propiedades que un color imprime en una piedra.

La tercera pregunta que me llamó mucho la atención fue la de: “¿Qué determina las correspondencias de un cristal y sus propiedades mágicas?” 

Afirma que la forma, la textura, el color, la apariencia y otras características físicas han sido tradicionalmente los parámetros en los que se ha movido el ser humano para aplicar una serie de capacidades mágicas o no a determinadas piedras. Pero invita a ir más allá de ese marco de correspondencias y de apariencia física. Menciona el caso de la malaquita, la criscola y la turquesa, aliados que se han usado desde el principio de los tiempos como eficaces para la magia con el amor. Ahora bien, curiosamente si analizamos químicamente estas piedras nos percatamos de que cada una de estas contiene cobre, un metal que de nuevo, ha estado directamente vinculado al amor, a Venus y al romance. Existe entonces una cierta conexión entre la ciencia mineral y las aplicaciones mágicas y espirituales.

La siguiente pregunta que me gustó mucho versa sobre la limpieza o no de los cristales. Algo que da dolor de cabeza a muchos, dado que hay manuales que dicen diferentes cosas respecto a un mismo mineral. Este es el caso del citrino, que como ya vimos en el anterior artículo, algunos  afirman que debe de ser limpiado, mientras que otros dicen que no, que para nada. Que incluso es un agente activo limpiador.

Pearson respecto a esto comenta que la limpieza mineral se trata más de borrar un lienzo, una pizarra, que contenía una información, que ahora no nos sirve para nuestro nuevo propósito. Parte de la idea de que son receptáculos de energía y de información que podemos grabar con nuestra intención, conservando en mayor o menor medida posible esa “huella” energética que dejamos sobre nuestro aliado cuando le estamos programando. De modo que si quieres manifestar un objetivo en concreto y la pizarra (mineral) está ya escrita y no tienes hueco para añadir la nueva información, lo lógico es que la limpies para que además, sea mucho más limpio, directo y específico el trabajo que queremos lograr.

Respecto a esto afirma que los cristales no son baterías, sino que por su naturaleza de tender a equilibrar, si ponemos energía, algunos de ellos la expulsarán (en vez de almacenarla). Menciona que guardan en cierto modo “una huella energética” anterior, pero no queda impresa para siempre (por eso la necesidad de re-programarlos). Compara los cristales con los dispositivos móviles que puede soportar cualquier aplicación que le instalemos. Un móvil  puede hacer casi cualquier cosa, pero somos nosotros quienes programamos conscientemente esas instrucciones.

¿Crees que los cristales son seres espirituales o albergan un espíritu en su interior?”

Esta pregunta tan comprometida y controvertida me pareció fascinante. Menciona que esta creencia tiene como origen las religiones animistas, donde la Divinidad está en todo lo que existe y es. Por lo tanto, partiendo de esta idea, claro que los minerales y los cristales tiene un espíritu dentro: la misma Divinidad. Ahora bien, afirma que bajo su experiencia, todos los minerales tienen un espíritu o conciencia, además hace hincapié en que justo la relación con sus espíritus es lo que nos va a enseñar verdaderamente sobre la piedra en particular.

En esta pregunta menciona también un tema controvertido, y es el de las piedras de laboratorio, tan famosas como se han vuelto ahora. Respecto a esto la posición de Pearson es que no tienen espíritu, pero que se pueden comportar como un vehículo o un hogar para albergar servidores artificiales etc, etc.

Por último, se menciona algo que nos ha pasado a todos. ¿A quién no se le ha roto un cristal, ve que está picado, que se ha dañado etc, etc?. Pues esta es la siguiente cuestión que se trata en la entrevista. La pregunta concreta es: “¿Cortar o pulir una piedra cambia su energía?”. 

A esto responde que básicamente no se puede hablar de un cambio de energía por cambiar levemente la forma del cristal, porque alega que la energía del cristal no reside tanto en la forma sino en la composición. Ahora bien, si que se menciona que la estructura de los cristales influyen en la distribución de la energía dentro del mismo. Es decir, pulir una piedra por ejemplo, no cambia la esencia de la energía, ni la energía misma, pero si la forma en la que ésta se distribuye, por lo tanto si se afecta al campo energético de la piedra.

Estas son las preguntas que más me llamaron la atención dentro de la entrevista. En realidad es muy interesante porque nos habla alguien que ha estudiado a los minerales desde un punto de vista exclusivamente científico, y desde un punto de vista espiritual esotérico. Y en ocasiones, más que contradecirse el discurso, se complementa y se apoya un camino con otro.

Quería dar del mismo modo muchas gracias a Mat Auryn por darme permiso para usar la entrevista y poder escribir esta entrada. Accedió sin ningún problema a que pudiese usarla y traducir determinados aspectos que me parecían muy interesantes.

Si quieres acceder al artículo original pincha el siguiente enlace: Nicholas Pearson and The Magic Of Crystal. 

Si quieres conocer más de Mat Auryn pincha el siguiente enlace: About Mat Auryn

 

Rvd. Tiné Estrella de la Tarde.

Sobre el citrino, sus propiedades y algunos comentarios.

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De todos los minerales y cristales que he adquirido recientemente uno de los que más me han sorprendido ha sido el citrino. Ya me habían hablado muy bien de él, pero ya sabéis que como experimentar algo uno mismo no hay nada. Al principio mis expectativas no eran muy buenas porque no suelo tener afinidad con piedras solares, proyectivas o asociadas al elemento fuego. Pero con el citrino me pasó algo completamente diferente. Algo que me sorprendió mucho a mí mismo porque de la nada, sentí una conexión inmediata con este compañero. Además, ya no solo sentí esa conexión con el ejemplar que yo mismo elegí, sino que sentí esa conexión y magia con todos los citrinos que tenía delante de mi. Como si se tratase de bengalas o baterías de energía, parecía que  irradiaban un poder y una energía “electrizante” no sé si me explico.

Al igual que con otras piedras solares y proyectivas he podido sentir más el fuego, con el citrino siento y sentí una energía electrizante. Casi podía oír la tensión y la conducción de la electricidad del ambiente cuando hay mucha tensión eléctrica. Es por eso para mi una piedra estrechamente relacionada con la electricidad, que según algunas tablas elementales más elaboradas dicen que es una combinación entre el aire y el fuego. Y justo así siento al citrino, una combinación entre los elementos aire y fuego que dan lugar a la electricidad. En cambio si consultamos manuales tradicionales de minerales y piedras, el citrino aparece directamente asociado con el elemento fuego, sin más.

Si consultamos la famosa obra de Scott Cunningham “Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos” los datos que se aportan sobre el citrino son los siguientes:

  • Energía: Proyectiva.
  • Planeta: Sol.
  • Elemento: fuego.
  • Poderes: Prevención de pesadillas, protección y psiquismo.
  • Usos mágicos: Se usa de noche para desterrar el miedo y evitar pesadillas para asegurar un buen descanso. El citrino en forma de cuarzo también se usa para facilitar la conciencia psíquica.

Bien, esta es la tabla de correspondencias que aparece en la obra de Cunningham que podemos comentar. He visto en muchas ocasiones la combinación del citrino y la amatista y curiosamente ambas piedras comparten justo dos usos mágicos o poderes que aparecen en esta tabla. Primero la prevención de pesadillas (conciliar bien el sueño) y el psiquismo. Al menos dos de estas dos habilidades y poderes son principales de la amatista.

Ahora bien, de manera personal me chocó leer esto  porque no son propiedades que yo sienta que vibren en mi, cuando me acerco al citrino. Esto quizás pueda deberse a que directamente quedé muy marcado por esa primera experiencia que tuve con el citrino. Pero si tuviese que mencionar al menos tres propiedades o poderes que yo haya sentido que tiene el citrino, en ningún momento mencionaría el poder de prevenir pesadillas y el psiquismo. Esto es algo que como ya digo, me chocó mucho al leer la obra de Cunningham. De hecho, desde mi experiencia, la propiedad con la que en cierto modo puedo estar más de acuerdo según lo vivido y experimentado es su carácter protector, en tanto en cuanto lo relaciono con la electricidad, los rayos etc, etc. Y poder confeccionar un escudo de rayos o una barrera de electricidad a muy alto voltaje, es una muy buena forma de confeccionar un espacio de protección. Poder hacer  portar un escudo eléctrico portando citrinos es una muy buena idea si quieres usarlo como protección.

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Si seguimos analizando cómo ha sido tratado el citrino en otras obras sobre minerales nos encontramos con la obra de Gloria Taboada “Gemas, magia, misterio y curación”. En este manual, sí le dedican mucho más espacio al citrino. Mientras que Cunningham le dedica apenas un párrafo, Gloria Taboada, dedica al menos una página y media aportando información muy curiosa.

Por una parte nos informa que su nombre procede del latín  haciendo referencia directa al limón. Hace comentarios del tipo histórico mencionando que las legiones de Julio César portaban en su pecho citrinos al creer que les salvaba en los campos de batalla. También hace alguna alusión vaga sobre los celtas diciendo que también atribuían al citrino “energías especiales”. Por último comenta que en la Atlántida era una piedra usada para focalizar energías, siendo conocida como la piedra de la luz del sol y de la vida.

Respecto a las propiedades mágicas que son las que nos interesan, menciona que aporta:

  • Individualismo
  • Confianza.
  • Determinación.
  • Creatividad
  • Buena combatiendo fobias, depresiones, o manías.

Queda asociado a los chakras raíz y garganta y se comenta que sea evitable combinarlo con cuarzo, porque puede causar quemaduras.

Los signos a los que se asocia son: Géminis, virgo, cáncer, leo, escorpio y sagitario.

Respecto a la limpieza, nos recomiendan lavarlo siempre después de cada uso.

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Por último, analizaremos el papel que se le da en la famosa “Biblia de los Cristales” de Judy Hall. Si alguien conoce esta obra sabrá que es una de las más completas, al menos desde mi punto de vista. Aunque todos conozcamos a Cunningham y sus guías sobre cristales y hierbas (que son fabulosas) en ocasiones se quedan cortas, demasiado. Ya hemos visto como en el caso del citrino apenas menciona un párrafo sobre él. Mientras tanto otras obras que quizás no hayan tenido tanto impacto, dedican al citrino más de una página. En el caso de la “Biblia de los Cristales” al citrino le dedican ni más ni menos que cuatro páginas.

Las propiedades que Judy Hall cita del citrino son las siguientes:

  • Poder limpiador y regenerador.
  • Incorpora el poder del sol.
  • Energiza cualquier espacio o cosa con la que entre en contacto.
  • Protectora en tanto que absorbe, transmuta, disipa y conduce a la tierra la energía negativa.
  • Atrae todo tipo de cosas buenas.
  • Potencia en uno mismo la capacidad de compartir con los demás.
  • Aporta alegría eliminando la tristeza y la negatividad.
  • Eleva la autoestima y la autoconfianza. Es muy útil para personas muy sensibles a las opiniones de los demás, a los ambientes y a las influencias externas.
  • Potencia la individualidad, la motivación y anima a la autoexpresión.
  • Te mueve a actuar y a actuar desde una actitud positiva.
  • Potencia la concentración y la creatividad. Es muy buena ayudante para los periodos de estudio.
  • Imparte vigorosidad y energía a nuestro cuerpo físico.

En cuanto a la limpieza se afirma que no necesita limpieza alguna, algo que choca directamente con lo que Gloria Taboada nos comentaba.

De los tres autores mencionados antes de leer nada sobre el citrino, todo lo que sentí y percibí tiene mucho más que ver con las descripciones que aporta Judy Hall y en segundo lugar con el trabajo de Gloria Taboada. Aún así, ninguno de los tres menciona la electricidad, algo que es una visión  y experiencia que yo tengo, que a su vez está muy directamente relacionada con las propiedades y principios activos que Judy Hall menciona.

El citrino se ha convertido en uno de mis aliados. Soy una persona muy sensible que a veces se ve muy afectada por ciertos aspectos que me sobrepasan. El citrino es un gran aliado para la autoexpresión, para trabajar la individualidad, la autoestima y la autoconfianza desde una visión mucho más proyectiva. ¿Por qué menciono esto? Porque he trabajado la autoestima y la autoconfianza desde piedras como el cuarzo rosa y he sentido que son energías más pasivas y menos activas. Mucho menos proyectivas. El citrino te empuja a moverte, te motiva, te lanza a la acción de una forma más directa, más vigorosa, sin pensar tanto, sin mediar tanto. Te mueve a la acción casi de inmediato. Algo que no me ha sucedido hasta ahora con el cuarzo rosa que en alguna ocasión he sentido que me provocaba autocompasión, sentía comprensión, amor y compasión, pero no me movía a la acción, sino que en cierto modo perpetuaba en mi ese estado de inacción. En cambio el citrino sí que me ha lanzado a la acción en muchos aspectos de mi vida.

Mágicamente hablando me parece una aliado esencial como elemento protector, para levantar defensas, generar vórtices energéticos que defiendan espacios, portar escudos eléctricos etc. También me parece un buen aliado para limpiar cosas y espacios por su capacidad de absorber, transmutar, disipar y conducir energía negativa o estanca. Lo que toca lo pone en movimiento, no energiza y lo remueve de inmediato.

Esta es mi experiencia con el citrino y espero que os haya gustado.

Bibliografía.

  • CUNNINGHAM, Scot. Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos.
  • TABOADA, Gloria. Gemas, magia, misterio y curación.
  • HALL, Judy. Biblia de los Cristales.
  • Libro de las Sombras de Tiné Estrella de la Tarde.

 

Rvd. Tiné Estrella de la Tarde.

Cómo encantar tu mineral.

Como hemos tratado y analizado en publicaciones anteriores, los cristales mágicos emanan de forma natural unos tipos de energía que pueden llegar a beneficiar al ser humano si su uso es correcto. Es bien sabido que el uso de la magia y los encantamientos junto con la propia energía de los minerales puede llegar a ponderar, a potenciar o a definir las cualidades de dicho mineral. En esta nueva entrega de “Cristal de bruja” abordaremos el tema del encantamiento de nuestros minerales mágicos, cómo programarlos y activarlos.

El encantamiento del cristal  consiste en someter al cristal deseado a un rito mágico para que sus propiedades y cualidades se potencien o se definan aún más, cuyo fin es aumentar los beneficios sobre su portador normalmente en una situación concreta. Dicho procedimiento del encantamiento del cristal  lleva implícito en su proceder dos pasos esenciales, la programación y la activación.

La programación consta en primer lugar en analizar y estudiar qué cualidades del mineral queremos definir más o potenciar para un fin concreto. Posteriormente debemos de focalizar toda nuestra concentración en dichas “definiciones” o “modificaciones” que queremos producir en el cristal para posteriormente focalizarlas en el mismo. Por último se encuentra la activación del cristal, que consta simplemente de la realización del ritual mágico que “despertará” mediante la magia las cualidades previamente programadas. Un ejemplo de encantamiento hacia un mineral puede ser,  realizar un encantamiento sobre un ojo de tigre para que nos ayude de forma exclusiva a estimular la riqueza de nuestro negocio, atrayendo el dinero y a los potenciales clientes.

Previamente al proceso del encantamiento mineral y su respectiva programación y activación, es necesario haber purificado y cargado el mineral en cuestión. Técnicas y procesos de purificación y carga energética se pueden encontrar en publicaciones anteriores de Cristal de Bruja como Fundamentos y técnicas elementales de purificación de cristales mágicos y Técnicas y fundamentos para cargar energéticamente cristales mágicos.

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A continuación presentaremos una serie de diversas técnicas de encantamiento mineral explicadas a nivel práctico. Para cada una de ellas será de fundamental necesidad que la persona que ejecute el encantamiento imprima en el cristal toda la intención posible durante el ritual.

 

Técnicas de encantamiento mineral:

Mediante la imposición de manos: Uno de los métodos más sencillos y comunes de “encantar”, programar y activar un mineral se lleva a cabo mediante la concentración y nuestra propia magia. Debemos de coger nuestro cristal con nuestras dos manos y focalizar en él  con toda nuestra intención aquella “programación” que deseamos integrarle, a la vez que visualizamos como ese mensaje entra en la propia piedra.  Podemos otorgarle más poder a este método si repetimos cual mantra la programación que deseamos imprimir en el mineral.

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Método pictográfico: Para este método es necesario que utilicemos una superficie lisa donde poder dibujar (papel, cartulina, mesa…etc). Trazaremos en dicha superficie un círculo y colocaremos el mineral en el centro. Escribiremos alrededor del círculo aquellas palabras o símbolos que reflejen la programación deseada.  Nos concentramos en cada símbolo o palabra escrita alrededor del círculo y trazaremos una flecha que conecte dicha palabra o símbolo con el interior del círculo, este proceso debe realizarse a la vez que se visualiza como el mensaje del exterior del círculo entra dentro de él integrándose en el propio cristal. Podemos aumentar el poder de ese acto si en vez de un círculo dibujamos un pentáculo u otro símbolo circular con el que nos sintamos cómodos y nos evoque poder y magia.

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Usando nuestras herramientas mágicas: Para este método necesitaremos un pentáculo sobre el que colocaremos nuestro caldero.  Depositamos nuestro mineral en el interior del caldero, recordemos que el caldero simboliza el vientre materno de la Gran Diosa donde todo cambia y se transforma. Usaremos nuestra varita para proyectar hacia el mineral que se encuentra dentro del caldero la “programación”, recitando los mensajes de la misma. Mientras tanto debemos de visualizar como una corriente de energía violeta emerge de nuestra vara hasta colisionar con el mineral que se transformará dentro del caldero.

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Bibliografía

  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
    Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

Del uso mágico de los minerales y los monolitos en la Prehistoria.

El uso mágico y religioso de las piedras y cristales es un fenómeno que se ha ido dando a lo largo de la historia, de una forma llamativamente extendida, manifestándose así en la mayoría de culturas,  sistemas religiosos  y prácticas mágicas que han ido existiendo a lo largo del tiempo. Historiadores y antropólogos coinciden en que concretar con exactitud el origen de estas prácticas religiosas o mágicas con minerales y rocas es una tarea sumamente compleja pues las hipótesis que abarcan este objeto de estudio afirman que dichas prácticas datan de la prehistoria, aproximadamente en el paleolítico superior, una etapa realmente extensa y por lo tanto no se dispone la capacidad para establecer con total certeza el origen de estas prácticas. Por consiguiente dichas teorías se basan en un fundamento principalmente compuesto por suposiciones e interpretaciones de los indicios y restos de las sociedades del paleolítico superior. Esta condición hace que el origen del uso mágico y religioso de los minerales sea sumamente difuso y dudoso.

Es importante comprender el aspecto mágico y religioso de las sociedades prehistóricas para comprender correctamente  el origen y el posterior uso de las prácticas rituales con piedras y rocas. En palabras de Lluis Duch:

“Concretar el origen y el momento exacto de ese aspecto o el nacimiento de ese “pensamiento mágico y religioso” es imposible de establecer con total seguridad. Al igual que no podemos señalar el comienzo absoluto de las señales distintivas de la humanidad como el lenguaje, la capacidad simbólica, el culto. Aún así, se ha escrito mucho acerca de este origen”.

Del mismo modo intentar describir con exactitud los “sistemas de creencias” que se dieron el la prehistoria es una tarea bastante compleja, por consiguiente nos limitaremos a desarrollar una breve síntesis que nos ayude a acercarnos a una comprensión más profunda del objeto de análisis de este artículo. El conjunto de creencias y practicar rituales que constituyen el aspecto religioso y mágico prehistórico es prácticamente un conglomerado muy difícil de analizar. Los sistemas de creencias que se han manifestado en  los grupos humanos prehistóricos son de una constitución destacablemente diversa pues se van conformando y desarrollando en base a las experiencias mágicas y religiosas que ha experimentado la tribu o grupo humano. De ese modo, algunos “sistemas” pueden estar formados por creencias totémicas, el culto a los antepasados, el mana…etc. Pero comprende además  un cuerpo de tradiciones teóricas que no puede ser reducido a simples hierofanías elementales: como mitos del origen del mundo, justificaciones de la condición humana, valores, moral…etc (Eliade 1964: 55). Además el antropólogo e historiador Julio Caro Baroja afirma, que religión y magia en el mundo antiguo formaban parte de un único sistema. Señala que a Frazer y a sus continuadores ya les resultó muy difícil “separar lo estrictamente mágico de los religioso, en sistemas tales como el de la religión de los egipcios, caldeos y otros pueblos antiguos”.

La naturaleza ruda y sólida de las rocas, la majestuosidad de los grandes riscos de piedra que parecen eternos e inamovibles a lo largo del tiempo, la firmeza férrea de piedras como el granito hacen que el “mundo de las piedras” cobre un carácter de incorruptibilidad lo cual suponía para las  sociedades primitivas una hierofanía en sí misma, una manifestación del poder sagrado, de lo sobrenatural. Esta naturaleza eterna e incorruptible de las piedras frente a la “precaria” y mutable naturaleza humana hacía que sociedades prehistóricas entendieran que se trataba de “objetivos” sagrados y del “otro mundo”, algo que pertenecía a “otro lugar” (Eliade 1964: 254). Por lo tanto no es de extrañar que estos grupos concedieran un papel sumamente importante a las piedras, minerales, rocas y megalitos dentro de sus respectivos sistemas de creencias y prácticas rituales, como instrumentos rituales y mágicos, como centros energéticos donde encontraban aquello que necesitaban y  como defensa al mundo de los vivos y sobre todo al mundo de sus antepasado, que como hemos señalado anteriormente, es de una grandísima importancia para este tipo de sociedades antiguas.

Aunque son muchas las funciones que desempeñan las piedras y rocas (función mágica,  signo de dignidad, representación de un estatus “político” dentro de un  determinado grupo humano, objeto ritual),  es precisamente la función ritual dentro del mundo de la muerte donde aparecen  las primeras funciones de índole mágico-religioso. Dentro de estos ritos funerarios son muchos los elementos que entran en juego, pero son los megalitos los que cobraron un papel principal. El megalitismo fué un fenómeno   constructivo que surge en plena prehistoria,  alcanzando su máximo esplendor entre el neolítico y el principio del calcolítico. Sabemos que poseía unos fines principalmente de índole funeraria, pero también estaban orientados a la regeneración de la tierra y la fertilidad teniendo  un papel fundamental en las prácticas mágico-religiosas de estas antiguas sociedades. Incluso algunas de las construcciones megalíticas poseían fines rituales y significados enfocados a los astros, a las estrellas…etc.

En cuanto al sistema de construcción sabemos que  eran construidos normalmente con bloques de piedra con una finalidad mágico-religiosa, normalmente centrados en la inhumación colectiva. Muchos de los megalitos funerarios solían estar formados por bloques de pieza maciza, en la mayoría de las ocasiones conformando una forma fálica, la cual poseía un carácter de vigorosidad, poder y fuerza  (Eliade 1964: 256). Para algunas sociedades antiguas estos megalitos funerarios tenían la función de “fijar” el alma, o resguardar de una forma provisional el alma del difunto en una morada segura, cerca de los vivos, además de con ello evitar también la posibilidad de que un alma “hostil” vagara libremente para hacer daño a los vivos. La energía y poder de esa alma servía para estimular el crecimiento de las plantas, por lo cual aparte de poseer un fin funerario, tenía un fin orientado a la fertilidad de la tierra y sus cosechas. La naturaleza del alma del difunto era concebida como eterna, ese “carácter eterno” era simbolizado, como hemos indicado con anterioridad, con la concepción de incorruptibilidad y eternidad de las piedras y rocas. Pero el fin de estas construcciones no es exclusivamente funerario, podrían también estar destinadas a otras prácticas rituales. Desde una interpretación sociológica de las funciones del megalitismo,  se destaca el afán por otorgarle visibilidad a dichas construcciones, las cuales nunca estaban camufladas, se situaban en explanadas visibles desde muchas posiciones geográfica, lo cual implicaba que su localización facilitase el paso a los grupos humanos que se reunían en esas antiguas construcciones. Dichas reuniones fomentaban notablemente la cohesión social entre diversos grupos, el desarrollo y la expansión cultural mediante el intercambio de conocimientos…etc.

Aparte de la función funeraria, es destacable también otros usos como son los que desempeñaban en algunas de las antiguas sociedades totémicas. Primeramente el hombre de las antiguas sociedades totémicas  distinguía entre dos tipos de “energías” o poderes, el del “especialista” en magia o brujo de su grupo y el poder del elemento mediante el cual el brujo era iniciado, en muchas ocasiones este elemento era un cristal de roca,  se presume que desempeñaba la función de elemento iniciador a la magia a través de una serie de operaciones, entre las cuales el  brujo debía de introducir ese cristal de roca dentro de su cuerpo (Bentué 2002: 10).

Vemos por lo tanto que piedras, minerales y cristales han acompañado a la humanidad desde el primer momento, ya sea como herramientas para desgarrar la carne, como cuentas preciosas para la fabricación de collares y joyas que aportaban estatus y reconocimiento dentro de los grupos de individuos, y como no, la función mágica-ritual que progresivamente van adquiriendo. Los minerales y cristales  terminan convirtiéndose en aliados para el actante mágico, en compañeros activos dentro de los rituales de carácter individual o de carácter más público (comunal)

Elbrus Hara (Estudiante del Templo)

 

Bibliografía :

  • Bentué, A. (2002). Historia de las religiones y diálogo interreligioso. Chile.
  • Duch, L. (1997). Antropología de la religión. Madrid, España: Heder.
  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Guerra, M. (1999). Historia de las religiones. Madrid, España: Akal.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos  online: