Sintonizar con la Anciana cada luna menguante.

Para eso necesitarás los siguientes materiales.

  • Un velón negro o blanco.
  • 6 velas de té.
  • Las cartas de la Sacerdotisa, del Ermitaño, el Colgado, la Muerte, la Torre, y la Estrella.
  • Una cajita de madera negra y otra dorada.
  • Un papel y tinta negra y tinta dorada.
  • Unas ofrendas.

Procedimiento.

Antes de nada puedes vestir la vela a tu gusto usando la tabla de correspondencias que hemos dado en este escrito. Del mismo modo puedes usar esa tabla para montar un altar  a la Diosa Anciana. Siempre teniendo en cuenta los elementos que te llamen la atención y que provoquen algo mágico en ti. Del mismo modo, si de forma personal crees que debes de añadir algo no lo pienses dos veces y hazlo. Mientras vistes y consagras la vela has de tener en mente con fuerza  que estará dedicada a la Diosa Anciana, la Madre Oscura a la que todos regresaremos y con la que todos nos fundiremos en ese cálido abrazo al fin de nuestras vidas materiales.

Coloca en forma semicircular las cartas del tarot en el orden que siguen en la baraja de manera que rodeen el velón. Ahora, coloca cada vela de té delante de cada carta. Enciende el incienso que hayas elegido, despeja y libera y prepárate. Enciende la vela y pronuncia:

Aquí y ahora, en esta noche de luna menguante, invoco a la Madre Oscura, a la Anciana, a la sabedora y conocedora de todos los misterios de la vida. Invoco a la Señora del Atardecer y de la Noche. Invoco a la regente de los poderes de la vida y de la muerte, de la oscuridad y de la luz, de los principios y los finales. Pues Señora, de ti venimos y a ti hemos de volver, fundiéndonos en un cálido abrazo. 

Respira profundamente y fijándote en la carta de la Sacerdotisa afirma:

Aquí y ahora, invoco el poder de la carta de la Sacerdotisa, para que su energía inunde todo mi cuerpo y mi ser. Reconozco y afirmo, que la respuesta y la luz está en mi interior, no en el exterior. Reconozco y afirmo que mi cuerpo es mi templo y que soy una manifestación perfecta del Universo.

Enciende su vela. Deja que pasen unos segundos meditando sobre las palabras que acabas de decir y pasa a la carta del Ermitaño. Afirma:

Aquí y ahora, invoco el poder de la carta del Ermitaño, para que su energía inunde todo mi cuerpo y mi ser. Reconozco y afirmo que ha llegado el momento de la soledad elegida y bien encauzada. Ha llegado el momento de viajar hacia mi mundo interior, para en la oscuridad, reconocer mi luz.

Enciende su vela. Deja que pasen unos segundos y pasa a la carta del Colgado. Afirma:

Aquí y ahora, invoco el poder de la carta del Colgado, para que su energía inunde todo mi cuerpo y mi ser. Reconozco y afirmo que la inmovilidad es temporal y necesaria para mi crecimiento interior. Nada es para siempre y en mí está la semilla del movimiento y la expansión.

Enciende su vela. Deja que pasen unos segundos y pasa a la carta de la Muerte. Afirma:

Aquí y ahora, invoco el poder de la carta de la Muerte, para que su energía inunde todo mi cuerpo y mi ser. Reconozco y afirmo que la muerte es una fase natural de la vida. Dejo ir y partir aquello que me duele y no me deja avanzar. Corto las sogas y los nudos que me apresan y me dañan. Muero y renazco de mis cenizas como el ave fénix.

Enciende su vela. Deja que pasen unos segundos y pasa a la carta de la Torre. Afirma:

Aquí y ahora, invoco el poder de la carta de la Torre, para que su energía inunde todo mi cuerpo y mi ser. Reconozco y afirmo que del incendio y de la crisis, surge la oportunidad de un nuevo principio, de un nuevo momento. Nada es casual y todo tiene un antecedente en el pasado. Me abro a la renovación tras la destrucción de lo que creía altamente asegurado.

Enciende su vela. Deja que pasen unos segundos y pasa a la carta de la Estrella, la última en nuestro ciclo. Afirma:

Aquí y ahora, invoco el poder de la carta de la Estrella, para que su energía inunde todo mi cuerpo y mi ser. Reconozco y afirmo, que en la noche oscura, brilla una estrella que trae esperanza y paz prometiendo un futuro esperanzador.  Ella guía mis pasos y mi camino.

Tras esto date unos minutos para pensar acerca de la energía de cada una de las cartas que hemos seleccionado. Hemos activado su poder en nosotros y nuestra comprensión hacia ellas irá aumentando progresivamente. Cuando creas que ha llegado el momento, escribe en un papel con la tinta negra aquellas cosas que deseas expulsar y desterrar de tu vida durante el siguiente ciclo lunar hasta la próxima luna menguante. Si lo deseas, también pueden ser cosas que tenga por cumplimiento más de un ciclo lunar. Es decir, si no consideras que haya cosas momentáneas de las que deshacerte pueden ser a largo plazo. Incluso se puede dar la situación en la que no necesites dar este paso porque no tengas que desterrar nada.

Cuando hayas escrito aquello que deseas eliminar de tu vida mételo en la caja negra y ponlo en el lado izquierdo del altar. Del mismo modo, repite este procedimiento con los deseos y la tinta dorada, colocando la caja en el lado derecho del altar. Cuando hayas hecho esto, afirma frente al velón de la Diosa:

Anciana Madre, Señora Oscura. En esta noche de luna menguante, te entrego mis miedos, mis temores, mis sombras  y aquello que no me deja avanzar, para que me ayudes a integrarlos, a comprenderlos y así, dejarlos ir. Del mismo modo, en ti confío mis deseos más profundos, para que con tu poder, se cumplan y se manifiesten en mi vida. Como ves, a ti me entrego libre de cargas.

Tras esto, da gracias a la Diosa, entrega tu ofrenda. Da gracias a las cartas del Tarot por guiarte y termina el ritual.

Después de haber pasado ese ciclo lunar, en la nueva guarda revisa la caja de los deseos y la caja de las cosas que quieres destellar de tu vida. En el caso de que se hayan cumplido, procede de la siguiente manera. Si se han cumplido las cosas que has escrito en la caja negra, consagra una vela negra para tu propósito y en su llama quemarás el papel como aquello que ya no está en tu vida y ha desaparecido. Agradeciendo nuevamente a la Diosa su ayuda. En el caso de que se hayan cumplido cosas que has escrito en la caja roja, agradéceselo a la Diosa desde lo más profundo de tu corazón, y sácalas de la caja.

 

Rvdo. Tiné Melril.