Piedra Bruja.

La Piedra bruja, también conocida como piedra de Odín, es una piedra muy poderosa que se caracteriza por su forma irregular, redondeada y llena de agujeros, asemejándose  en muchas ocasiones a un canto rodado o un guijarro. Esta piedra posee una íntima relación con el medio marino y con el agua, pues es allí donde se fragua durante años. Sus característicos agujeros son producto de la erosión natural a la que se someten las piedras en el medio acuático, siendo las propias corrientes de agua, los sedimentos o incluso determinadas criaturas marinas los que erosionan la piedra formando en ella agujeros naturales. Es por ello que es posible encontrar piedras bruja en zonas costeras, en bahías, playas, fiordos e incluso en valles y ríos.

En cuanto a sus usos, tradicionalmente las piedras bruja se colgaban de las ventanas, de las puertas de la casa o a modo de colgante con una finalidad protectora (Counningham, 2005). Lo cierto es que esta piedra destaca por poseer una energía altamente protectora, orientada a la defensa contra maleficios y encantamientos, a la protección contra entidades incorpóreas e incluso a la protección contra accidentes e inundaciones.

En la antigüedad las curanderas usaban las piedras bruja con fines sanadores. Pasaban la piedra a lo largo del cuerpo de aquella persona que estaba enferma, de ese modo se decía que la piedra “absorbía” la enfermedad a través de sus agujeros (Counningham, 2005) . Este procedimiento de sanación mágica recuerda a múltiples técnicas mágicas de sanación con el elemento tierra que se hacía en la antigüedad, como por ejemplo el caso de Escandinavia donde existía la costumbre de pasar a los niños enfermos por encima de las brechas de la tierra de ese modo, dicho elemento absorbería y eliminaría la enfermedad. (Eliade, 1964). Aunque como hemos señalado, el método de actuación para sanar de la piedra bruja recuerde o se pueda relacionar con el elemento tierra, en realidad es el elemento agua el que está más relacionado con esta peculiar piedra, pues es precisamente dentro de este elemento donde la piedra se forma, adquiriendo muchas cualidades del mismo, como las capacidades purificadoras y revitalizantes.

Por otra parte debemos mencionar también que en la antigüedad se creía que los agujeros de la piedra bruja se trataban de pequeñas “puertas” o portales a otras dimensiones o realidades. De tal modo que aquellos que hacían uso de la piedra  bruja podían utilizar estos pequeños portales para “expulsar” energías no deseadas de su propia dimensión a otras dimensiones o por el contrario atraer y adquirir energías propias  de otro planos o realidades. También se decía que la posesión de este tipo de piedras ponderaban las capacidades psíquicas y de visión, por lo cual, a través de sus agujeros se podían ver entidades no físicas y elementales.

La piedra bruja y Odín.

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Según las Eddas,  Odín deseaba tomar la sustancia mágica hidromiel, para ello hizo uso de sus capacidades para introducirse por un agujero bajo la forma de una gran serpiente en la montaña donde estaba custodiado el hidromiel. Una vez dentro, le pidió a la guardiana del hidromiel, la gigante Gunnlod que solo le dejara beber tres sorbos de ese preciado brebaje. Ella aprobó su petición, pero Odín la engaño, consumió toda el hidromiel  y escapó de la montaña volando bajo la forma de un águila. Según la leyendas que existen alrededor de la piedra bruja, dicen que estas preciadas piedras fueron agujereada por Odín convertido en serpiente.

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Elbrus Hara.

 

Bibliografía:

  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

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Elixir mineral: cómo elaborar esencia mágica de gemas.

El uso de elixires con fines medicinales o mágicos no es nada nuevo, ya en la Edad de Bronce se usaban elixires, brebajes y minerales con fines terapéuticos y mágicos.  La elaboración de elixires mágicos y medicinales se ha manifestado de una forma sumamente extensa en infinidades de culturas a lo largo del tiempo.  Del mismo modo la utilización del agua como elemento sagrado para la fabricación de elixires mágicos y medicinales ha tenido una gran impronta desde los albores de la humanidad, pues el agua era concebida como elemento divino de cualidades renovadoras,  con la capacidad de abolir y limpiar la corrupción o residuo energético y espiritual (Eliade,1964)

En el presente artículo abordaremos el tema de la elaboración de elixires mágicos, los cuales combinarán las cualidades sagradas del agua con las del mundo mineral.  Como hemos señalado en el párrafo anterior, el agua tiene grandes propiedades sanadoras y revitalizantes, además , la naturaleza de este elemento posee una característica muy especial, la facultad de interactuar con otros cuerpos y energías,  siendo capaz de adquirir la vibración que emiten aquellos sistemas energéticos con los que está en contacto. Combinada las cualidades sagradas del agua con la de los cristales mágicos  se puede elaborar  elixires de gemas o cristales mágicos, los cuales han sido y son utilizados con gran frecuencia en el mundo de la medicina alternativa y la gemoterápia  con fines terapéuticos.

Elixir mineral o esencia de gemas:

Son muchos lo usos que una persona puede hacer para beneficiarse del mundo cristalino, desde situar un cristal de amatista en el séptimo chakra para facilitar su apertura a utilizar la aguamarina como tratamiento contra las afecciones oculares.  Uno de los métodos más eficaces del uso de cristales mágicos es la aplicación de “esencia de gemas”.  Dichas esencias son portadoras de las cualidades de la gema que se haya utilizado durante el proceso de elaboración, ya que los minerales mágicos actúan mediante la vibración y la resonancia, de ese modo son capaces de transferir su vibración al agua y esta última es capaz de adquirirla manteniéndola duradera en el tiempo. Su aplicación puede ser diversa, dichos elixires pueden ser consumidos si se elaboran correctamente, pueden ser usados en baños, en masajes o incluso para bendecir o purificar algún objeto.

El método de elaboración es muy sencillo, aunque hay que tener muy presente que hay piedras y cristales que pueden ser tóxicos y perjudiciales para nuestra salud, ya que muchos de los minerales utilizados en la gemoterapia pueden contener aluminio, cobre, mercurio, plomo  o zinc.  Es por ello que para este tipo de minerales “tóxicos” utilizaremos otros procedimiento de elaboración diferente al habitual.

Técnica I para la elaboración de esencia de gemas: técnica exclusiva para piedras que no sean perjudiciales para nuestra salud. Utilizaremos una jarra de cristal la cual llenaremos de agua mineral natural, posteriormente depositamos dentro de ella aquel mineral elegido, el cual debe estar previamente purificado y cargado.  Esperaremos de 6 a 12 horas para que el mineral transfiera de forma correcta sus propiedades energéticas al agua. Después de este tiempo solo tendremos que sacar el cristal mágico de la jarra y ya podremos hacer uso de la esencia mágica mineral.

Técnica II para la elaboración de esencia de gemas: Idónea para piedras tóxicas que puedan ser perjudiciales para nuestra salud.  Utilizaremos un recipiente de cristal el cual llenaremos de agua mineral natural, posteriormente colocaremos dentro de dicho recipiente un vaso de cristal en el que depositaremos la gema o piedra elegida. De ese modo el “mineral tóxico” no entra en contacto directo con el agua,  por lo tanto el agua no se puede contaminar de sustancia nocivas. Aunque el mineral no esté en contacto directo con el agua, igualmente transferirá sus propiedades y cualidades al agua.

Consejos y pautas a seguir para potenciar el poder de la esencia de gemas:

  • Depositar el “elixir mineral” bajo la luz de la luna o del sol, en función de los beneficios que se busca y  en función a las correspondencias  del mineral en cuestión. Una de las tablas de correspondencias más completas en lo que al mundo del estudio de los minerales se refiere se encuentra en la famosa “Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos de Scott Cunningham, 1987”.
  • Inscribir en el recipiente un mensaje o símbolo que enfatice y potencie las propiedades o la finalidad del elixir.

 

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Elbrus Hara.

Bibliografía:

  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

Cómo encantar tu mineral.

Como hemos tratado y analizado en publicaciones anteriores, los cristales mágicos emanan de forma natural unos tipos de energía que pueden llegar a beneficiar al ser humano si su uso es correcto. Es bien sabido que el uso de la magia y los encantamientos junto con la propia energía de los minerales puede llegar a ponderar, a potenciar o a definir las cualidades de dicho mineral. En esta nueva entrega de “Cristal de bruja” abordaremos el tema del encantamiento de nuestros minerales mágicos, cómo programarlos y activarlos.

El encantamiento del cristal  consiste en someter al cristal deseado a un rito mágico para que sus propiedades y cualidades se potencien o se definan aún más, cuyo fin es aumentar los beneficios sobre su portador normalmente en una situación concreta. Dicho procedimiento del encantamiento del cristal  lleva implícito en su proceder dos pasos esenciales, la programación y la activación.

La programación consta en primer lugar en analizar y estudiar qué cualidades del mineral queremos definir más o potenciar para un fin concreto. Posteriormente debemos de focalizar toda nuestra concentración en dichas “definiciones” o “modificaciones” que queremos producir en el cristal para posteriormente focalizarlas en el mismo. Por último se encuentra la activación del cristal, que consta simplemente de la realización del ritual mágico que “despertará” mediante la magia las cualidades previamente programadas. Un ejemplo de encantamiento hacia un mineral puede ser,  realizar un encantamiento sobre un ojo de tigre para que nos ayude de forma exclusiva a estimular la riqueza de nuestro negocio, atrayendo el dinero y a los potenciales clientes.

Previamente al proceso del encantamiento mineral y su respectiva programación y activación, es necesario haber purificado y cargado el mineral en cuestión. Técnicas y procesos de purificación y carga energética se pueden encontrar en publicaciones anteriores de Cristal de Bruja como Fundamentos y técnicas elementales de purificación de cristales mágicos y Técnicas y fundamentos para cargar energéticamente cristales mágicos.

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A continuación presentaremos una serie de diversas técnicas de encantamiento mineral explicadas a nivel práctico. Para cada una de ellas será de fundamental necesidad que la persona que ejecute el encantamiento imprima en el cristal toda la intención posible durante el ritual.

 

Técnicas de encantamiento mineral:

Mediante la imposición de manos: Uno de los métodos más sencillos y comunes de “encantar”, programar y activar un mineral se lleva a cabo mediante la concentración y nuestra propia magia. Debemos de coger nuestro cristal con nuestras dos manos y focalizar en él  con toda nuestra intención aquella “programación” que deseamos integrarle, a la vez que visualizamos como ese mensaje entra en la propia piedra.  Podemos otorgarle más poder a este método si repetimos cual mantra la programación que deseamos imprimir en el mineral.

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Método pictográfico: Para este método es necesario que utilicemos una superficie lisa donde poder dibujar (papel, cartulina, mesa…etc). Trazaremos en dicha superficie un círculo y colocaremos el mineral en el centro. Escribiremos alrededor del círculo aquellas palabras o símbolos que reflejen la programación deseada.  Nos concentramos en cada símbolo o palabra escrita alrededor del círculo y trazaremos una flecha que conecte dicha palabra o símbolo con el interior del círculo, este proceso debe realizarse a la vez que se visualiza como el mensaje del exterior del círculo entra dentro de él integrándose en el propio cristal. Podemos aumentar el poder de ese acto si en vez de un círculo dibujamos un pentáculo u otro símbolo circular con el que nos sintamos cómodos y nos evoque poder y magia.

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Usando nuestras herramientas mágicas: Para este método necesitaremos un pentáculo sobre el que colocaremos nuestro caldero.  Depositamos nuestro mineral en el interior del caldero, recordemos que el caldero simboliza el vientre materno de la Gran Diosa donde todo cambia y se transforma. Usaremos nuestra varita para proyectar hacia el mineral que se encuentra dentro del caldero la “programación”, recitando los mensajes de la misma. Mientras tanto debemos de visualizar como una corriente de energía violeta emerge de nuestra vara hasta colisionar con el mineral que se transformará dentro del caldero.

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Bibliografía

  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
    Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

Técnicas y fundamentos para cargar energéticamente cristales mágicos.

Los minerales son regalos de la Madre Tierra, manifestaciones en sí mismas de las fuerzas y poderes universales. Sus usos mágicos y rituales son extensos tanto geográficamente como históricamente. Son muchas las dimensiones a estudiar del mundo mineral y cristalino, en esta ocasión procederemos al estudio y análisis de las diversas técnicas para cargar energéticamente a los minerales y piedras mágicas, estableciendo relación de las mismas con los cuerpos celestes principales.

En el artículo anterior “Fundamentos y Técnicas elementales de purificación de cristales mágicos”  señalamos una de las características principales del sistema energético cristalino, su naturaleza interactiva. De ese modo podía intercambiar energías con otros cuerpos o sistemas energéticos. En el presente artículo nos centraremos en otra de las cualidades principales del sistemas energético de los minerales, esta es la capacidad que tienen de actuar como baterías o depósitos energéticos acumulando y conteniendo la energía (Cunningham, 1987). De ese modo cada vez que sea preciso, hay que llevar a cabo alguna técnica para cargar nuestros cristales ya que estos tienden a perder su energía al ser usados.

Son muchas las técnicas y métodos existentes para cargar nuestros cristales mágicos, en esta ocasión explicaremos aquellas relacionadas con el Sol y la Luna, además de adentrarnos brevemente en el conexto histórico-religioso de los cultos solares y lunares. También señalaremos otras técnicas de carga energética menos frecuentes, pero de igual efectividad.

El culto al Sol y las técnicas solares :

El culto al sol ha tenido una poderosa impronta dentro de un gran número de religiones y culturas a lo largo del tiempo. Desde El Perú hasta Asia, encontramos un gran número de manifestaciones culturales y religiosas que tienen como protagonista al “gran astro” (Eliade,1964) . Incluso en etapas tardías de la prehistoria como el neolítico encontramos indicios de cultos solares.  

El sol era concebido como la indiscutible fuente de energía primordial y eterna, por eso nunca escapó a la atención del ser humano. Su luz que parece eterna en el tiempo, necesaria para la vida en la Tierra. Su rayos, destellos y calor capaces de provocar el deshielo en una época de bajas temperaturas y escasez. Su presencia, necesaria para la germinación de las plantas y la fertilidad de las cosechas, suponía para el hombre antiguo una hierofanía en sí misma, es decir, una manifestación de la divinidad y de su poder sagrado.

El culto al sol gozó de un gran protagonismo a lo largo de la historia de las religiones. Desembocando en muchas ocasiones en la “solarización de las divinidades”, este término es acuñado por el antropólogo e historiador de las religiones, Mircea Eliade, el cual quiere decir que muchas de las deidades de diferentes mitologías se asociaron al sol dada la gran impronta del mismo en las culturas, adquiriendo así aspectos y cualidades solares de índole atmosférica o fertilizantes. Como por ejemplo en África e Indonesia (Eliade,1964).  Pero sin duda una de las mitologías con mayor predominio solar se encontraba en el Antiguo Egipto, donde ya, desde épocas muy antiguas muchas de sus deidades principales tenía una estrecha relación con el sol como por ejemplo Atón o el mismo Horus.

Como se puede apreciar, la figura del sol ha gozado de gran importancia en la religión y en la espiritualidad a lo largo de la historia, por lo tanto no es de extrañar que también adquiera un gran papel dentro de la magia y concretamente en la magia orientada hacia en el trabajo con minerales. Una de las fuentes de energía más comunes para cargar energéticamente a los minerales mágicos es el Sol. Aunque es una gran fuente de energía debemos de atender a una serie de condiciones especiales si queremos realizar correctamente una técnica solar para cargar nuestro cristal mágico. Se recomienda hacer uso de una tabla de correspondencias de minerales mágicos, en la que se pueda observar asociaciones con cuerpos celestes y elementos. Una de las tablas de correspondencias más completas en lo que al mundo del estudio de los minerales se refiere se encuentra en la famosa “Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos de Scott Cunningham, 1987”.

No todos los minerales son adecuados para ser sometidos a un proceso de carga solar, es recomendable que aquellos minerales que se sometan a técnicas solares posean una asociación directa con el sol, aquellos que guardan relación con el elemento fuego o aquellos que poseen un tipo de energía notablemente proyectiva. La técnica es simple, si tu mineral cumple las condiciones anteriores tan solo deberás ponerlo a la luz del sol durante unas horas y estará completamente cargado de energía.

Culto a la Luna y las técnicas lunares:

Al igual que el Sol, la Luna ha tenido un peso muy fuerte en rituales, cultos y diversas mitologías. Como por ejemplo en la Antigua Roma y el Antiguo Egipto. La luna  es cambio, devenir, un claro reflejo de los ciclos de la naturaleza y la vida. Un ritmo que pasa por la vida, la muerte y el renacimiento. Existe una cita en referencia a la luna que revela con gran acierto sus cualidades, “La luna es un fruto que crece por sí solo, renace de su propia sustancia en virtud de su propio destino”(Eliade,1964). En definitiva la luna es una manifestación del eterno retorno cíclico.

Además, la luna en un gran número de culturas ha sido relacionada con las aguas, sus mareas y movimientos. También con la propia vegetación y la fertilidad de la misma.  Curiosamente también ha sido relacionada con el tiempo ya que muchas de las culturas del pasado usaban los ciclos y las posiciones lunares como calendario hasta el posterior desarrollo de los calendarios solares. Así mismo era símbolo de intuición, predicción y destino.

En general, ha sido un elemento fundamental para la magia y su práctica en infinidad de corrientes y tradiciones, de hecho es el elemento más común que se usa para el tratamiento y cuidado mágico de minerales y piedras. Aunque es muy común su uso para la carga energética de cristales mágicos, al igual que con las técnicas solares, es aconsejable atender a una serie de condiciones para fomentar la potencia de dichas prácticas de carga energética. Se recomienda que aquellos minerales que vayan a ser sometidos a técnicas lunares de carga energética posean una energía de índole receptivo, que tengan una asociación directa con la Luna o  que al menos se encuentren asociados al elemento agua o aire. Para poner en práctica este tipo de técnica tan solo es necesario depositar nuestros cristales previamente purificados a la luz de la luna llena durante una noche.

Otras técnicas de carga energética:

Podemos aplicar otro tipo de técnicas no tan usuales para cargar nuestros cristales mágicos. Para este tipo de técnicas no es necesario que atendamos a las correspondencias y asociaciones de nuestros minerales, pues se entiende que su uso y funcionamiento es similar para todo tipo de piedras y cristales.

  • Una de ellas consta simplemente en depositar nuestros cristales durante unos días en una zona notablemente frondosa en la que la energía de los árboles, las plantas y la tierra se sienta en el ambiente. Como por ejemplo puede ser un bosque, un pinar, un rincón en un jardín donde haya mucha vegetación…etc.
  • Otra de las técnicas es muy simple, basta con la imposición de manos y la transmisión al mineral de energía reiki. Es muy importante tener en cuenta que no es aconsejable transmitir al mineral nuestra energía personal, sino una universal mediante un proceso de canalización.

 

Esquema general

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Elbrus Hara (Estudiante del Templo)

Biblioigrafía:

  • Duch, L. (1997). Antropología de la religión. Madrid, España: Heder.
  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
    Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

Fundamentos y técnicas elementales de purificación de los cristales mágicos.

 Los rituales y actos de poder destinados a la purificación espiritual y a la limpieza mágica de impurezas se han manifestado a lo largo del tiempo prácticamente desde los orígenes de la conciencia mágica en la prehistoria. Los rituales orientados a la purificación  son de una naturaleza notablemente extensa, pues se encuentran arraigados en casi todas las religiones y sistemas de creencias que se han dado en la historia.

Los indicios más ancestrales de este tipo actos de poder datan de la prehistoria, concretamente  del paleolítico superior. Antropólogos afirman que en este periodo se fraguó la idea mágica que concebía el agua como origen de la vida y como gran sustancia purificadora, de ese modo, se llevaban a cabo diversas prácticas de índole purificador mediante este elemento. Uno de los ejemplos más cercanos que tenemos en España, son las imágenes encontradas en las Cuevas de los Casares, Guadalajara, en las cuales se recrea un posible ritual de purificación mediante el agua.

Pero no solo el agua cobra un carácter purificador, la tierra, el fuego y el aire también poseen esta cualidad en un gran número de culturas y sus respectivos ritos de limpieza espiritual. En el presente artículo haremos un recorrido por cada elemento,  sus respectivas técnicas purificadoras  y su aplicación al mundo mineral. El carácter interactivo de los sistemas energéticos cristalinos y minerales hace que gemas y piedras sean constantemente contaminadas de energías de diferentes densidades y vibraciones que pueden llegar a repercutir negativamente en el funcionamiento del mineral en cuestión. Para ello existen un gran número de  técnicas que tienen como fin la limpieza de los posibles minerales “contaminados”. Como se ha señalado al principio del párrafo,  se realizará un breve trayecto a nivel práctico sobre las diversas técnicas purificadoras asociadas a cada elemento, de ese modo el lector podrá poner en práctica aquella que más le convenga y que guarde mayor afinidad con el elemento asociado a su mineral, sobre esta última cuestión se profundizará en publicaciones futuras.
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El elemento fuego encierra una ancestral magia entre sus llamas, es el gran destructor y purificador. ¿Quién no ha visto nunca desaparecer algo entre las llamas de un fuego? (Cunningham, 1993). Este elemento ha sido utilizado en un sin fin de rituales purificadores en el transcurso del tiempo, como los grandes ritos de purificación en Mesopotamia o los actos de poder sagrados destinados a consumir las impurezas en los antiguos cultos zoroástricos que mantenían permanentemente encendida el fuego sacrificial de la purificación (Bentue,119).  

En cuanto a la aplicación práctica del elemento fuego en la limpieza energética de los minerales, existen diversas técnicas las cuales hay que llevarlas a cabo con sumo cuidado y precisión ya que podrían dañar permanentemente al mineral.

Técnicas de purificación con fuego:

  • Con sumo cuidado pasar rápidamente el cristal por la llama de una vela o de un pequeño fuego controlado.
  • Situar el mineral cerca del calor de las llamas del fuego para posteriormente visualizar cómo la energía de las llamas se expanden cual anillo de fuego arrasando y calcinando las impurezas del mineral.

 

El elemento aire ha estado presente en buena parte de las prácticas religiosas del mundo a través de su representación en el incienso, como es el caso de las civilizaciones de Mesoamérica, la purepecha, maya, azteca,etc. O sociedades orientales como la china y japonesa. Casi siempre orientado a la ofrenda, al acercamiento a la divinidad y por supuesto a la purificación.

El incienso por regla general está relacionado con el Reino vegetal, el cual de por sí posee una gran diversidad de plantas que portan cualidades y poderes que retroalimentan la función purificadora del incienso como elemento simbólico del aire. En las siguientes técnicas se propone la utilización de inciensos y sahumerios de origen vegetal para la limpieza energética de minerales.

Dejando a un lado las cualidades de dicho elemento, hay que tener siempre presente la composición del mineral que vamos a tratar y cuál de las técnicas se adecúa mejor a su estructura y composición química. Por ejemplo, para aquellos minerales que son variantes del “yeso” como puede ser la selenita, las técnicas purificadoras mediante incienso son las más adecuadas pues su composición les hace ser minerales muy frágiles y otro tipo de técnica (como la acuática)  podrían dañarlos.

Técnica de purificación con aire (sahumerios):

  • Impregar a la piedra con el humo del sahumerio herbal, de modo que visualicemos y sintamos que el propio humo penetra en el mineral desterrando así las posibles impurezas que pueda tener.  Como hemos señalado con anterioridad, el Reino vegetal nos brinda unas plantas y recursos muy valiosos de los cuales podemos hacer uso. Aquellos sahumerios herbales más idóneos para el proceso de limpieza energética pueden ser; sahumerios de ruda, de sándalo o palo santo (Cunningham, 1999)

 

Sin lugar a dudas el elemento agua ha supuesto para el hombre una hierofanía en sí misma, desde los albores de la humanidad el elemento agua ha sido considerado como un elemento sumamente sagrado y en conexión directa con la divinidad, es por ello el motivo por el cual encontramos a este elemento sagrado en un sin fin de religiones y sistemas de creencias de diversas índoles. El carácter sagrado del agua viene dado por su implícita cualidad transformadora o renovadora, es decir, se concibe al agua como elemento otorgador de vida, de una nueva vida o realidad, de una transformación que renueva y desintegra las impurezas. Por consiguiente se le asocia al agua propiedades purificadoras que tienen la capacidad de abolir y limpiar la corrupción y residuo energético y espiritual (Eliade,1964).

Técnicas de purificación con agua:

  • Una de las técnicas más habituales con el agua, es la combinación con sal, la cual de por sí posee cualidades purificadoras. Sumergir el mineral contaminado en una disolución de agua y sal. Esto será suficiente para que este maravilloso elemento haga su trabajo y el mineral quede totalmente purificado.
  • Otra variante puede ser, la limpieza de cristales mágicos a través de una corriente de agua. Visualizando como esa corriente de agua traspasa el mineral y se lleva con ella todas las impurezas.

 

Por último y no menos importante se encuentra el elemento tierra el cual va a adquirir una gran impronta en ritos y sistemas de creencias desde los inicios del Paleolítico. Aunque se le asocian principalmente cualidades relacionadas con la fertilidad y la vida, la tierra posee también cualidades relacionadas con la muerte y el fin de todas las cosas. Es por ello que existen un gran número de ritos y actos de poder en los que se le “ofrecía” a la tierra aquello que se deseaba que desapareciera o “muriera”. Como por ejemplo, en Escandinavia, existía la costumbre de pasar a los niños enfermos por encima de las brechas de la tierra, de ese modo, dicho elemento absorbería y eliminaría la enfermedad. (Eliade, 1964).  De tal modo, que este tipo de cualidades dotan a la tierra de un carácter purificador al igual que los elementos anteriores.

Técnica de purificación con  tierra:

  • Introducir el mineral en un pequeño agujero en la tierra y dejarlo enterrado al menos 24 horas. Para ese entonces el elemento tierra habrá absorbido sus impurezas y el mineral quedará impoluto.

 

ESQUEMA GENERAL

 

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Elbrus Hara (Estudiante del Templo)

 

Bibliografía

  • Bentué, A. (2002). Historia de las religiones y diálogo interreligioso. Chile.
  • Duch, L. (1997). Antropología de la religión. Madrid, España: Heder.
  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1985). Enciclopedia de las hierbas mágicas. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

Naturaleza mineral

La magia que encierran los minerales ha causado fascinación desde los albores de la humanidad. Cristales, piedras y rocas han sido usadas a lo largo de la historia en múltiples ritos y prácticas mágicas y religiosas. Sin lugar a dudas son elementos que han tenido y siguen teniendo una gran importancia dentro de muchas culturas. Pero, ¿qué son realmente los minerales? ¿Que poseen para causar tanta  fascinación?

Dicen que “la magia que encierran los minerales es tan antigua como el tiempo”, y en cierto modo tienen razón pues muchos de los minerales han sido fraguados y  germinados durante millones de años dentro del seno de la Madre Tierra.  De tal modo que muchos de ellos son portadores de ese “registro” o esa memoria de la Tierra.  Algunos de ellos se han formado en condiciones de altas presiones y temperaturas, durante miles o millones de años, otros pueden llegar a formarse en tan solo días, otros provienen de las más oscuras profundidades de los océanos…etc. Estas condiciones tan dispares y múltiples hacen que cada uno de los minerales se conviertan elementos únicos sobre la Tierra.

La explicación de la naturaleza mineral puede abordarse desde muchos prismas diferentes, pero en este caso abordaremos su explicación desde la perspectiva animista, ya que es aquella con la más  simpatizamos. El animismo es concebido como la raíz o “germen” de las religiones, como el origen de la evolución de los Dioses. Una perspectiva mediante la cual  se concibe que  todo lo que nos rodea es entendido como parte del “todo” y por lo tanto todo elemento posee alma.  Los minerales, cristales, piedras y rocas además de poseer cualidades y poderes inherentes a ellos, poseen un espíritu, son portadores del principio vital del universo. Por lo tanto no los podemos concebir como objetos inertes que carecen de energía propia. Es cierto que muchos de ellos requieren de una serie de prácticas para ser “cargados” de energía, pero diferenciamos esa energía conformada por sus propiedades mágicas de su esencia vital, de su espíritu.

Además de esta “naturaleza mineral” trascendental y con sensibilidad espiritual, los minerales atienden a otras condiciones que los conforman como tal.  Una de las más destacables es su estructura y composición, ellas condicionan la focalización de la energía del mineral y las diversas  cualidades de las mismas. Dichas cualidades energéticas dependen fundamentalmente del tipo de vibración que genere el mineral en cuestión.  De ese modo podemos encontrar minerales que calmen y serenen como la crisoprasa, otros nos otorgan protección como la turmalina negra u otros que cuya vibración sea tan alta que sea incluso capaz de “desenraizarnos” como es el caso de la moldavita. Este universo mineral tan sumamente diverso y polifacético nos brinda la posibilidad de descubrir y experimentar un sin fin de sensaciones, experiencias y aprendizajes que nos ayuden en nuestro bienestar y en nuestra comprensión del cosmos.

 

Elbrus Hara (Estudiante del Templo)

 

Bibliografía.

  • Duch, L. (1997). Antropología de la religión. Madrid, España: Heder.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

 

Del uso mágico de los minerales y los monolitos en la Prehistoria.

El uso mágico y religioso de las piedras y cristales es un fenómeno que se ha ido dando a lo largo de la historia, de una forma llamativamente extendida, manifestándose así en la mayoría de culturas,  sistemas religiosos  y prácticas mágicas que han ido existiendo a lo largo del tiempo. Historiadores y antropólogos coinciden en que concretar con exactitud el origen de estas prácticas religiosas o mágicas con minerales y rocas es una tarea sumamente compleja pues las hipótesis que abarcan este objeto de estudio afirman que dichas prácticas datan de la prehistoria, aproximadamente en el paleolítico superior, una etapa realmente extensa y por lo tanto no se dispone la capacidad para establecer con total certeza el origen de estas prácticas. Por consiguiente dichas teorías se basan en un fundamento principalmente compuesto por suposiciones e interpretaciones de los indicios y restos de las sociedades del paleolítico superior. Esta condición hace que el origen del uso mágico y religioso de los minerales sea sumamente difuso y dudoso.

Es importante comprender el aspecto mágico y religioso de las sociedades prehistóricas para comprender correctamente  el origen y el posterior uso de las prácticas rituales con piedras y rocas. En palabras de Lluis Duch:

“Concretar el origen y el momento exacto de ese aspecto o el nacimiento de ese “pensamiento mágico y religioso” es imposible de establecer con total seguridad. Al igual que no podemos señalar el comienzo absoluto de las señales distintivas de la humanidad como el lenguaje, la capacidad simbólica, el culto. Aún así, se ha escrito mucho acerca de este origen”.

Del mismo modo intentar describir con exactitud los “sistemas de creencias” que se dieron el la prehistoria es una tarea bastante compleja, por consiguiente nos limitaremos a desarrollar una breve síntesis que nos ayude a acercarnos a una comprensión más profunda del objeto de análisis de este artículo. El conjunto de creencias y practicar rituales que constituyen el aspecto religioso y mágico prehistórico es prácticamente un conglomerado muy difícil de analizar. Los sistemas de creencias que se han manifestado en  los grupos humanos prehistóricos son de una constitución destacablemente diversa pues se van conformando y desarrollando en base a las experiencias mágicas y religiosas que ha experimentado la tribu o grupo humano. De ese modo, algunos “sistemas” pueden estar formados por creencias totémicas, el culto a los antepasados, el mana…etc. Pero comprende además  un cuerpo de tradiciones teóricas que no puede ser reducido a simples hierofanías elementales: como mitos del origen del mundo, justificaciones de la condición humana, valores, moral…etc (Eliade 1964: 55). Además el antropólogo e historiador Julio Caro Baroja afirma, que religión y magia en el mundo antiguo formaban parte de un único sistema. Señala que a Frazer y a sus continuadores ya les resultó muy difícil “separar lo estrictamente mágico de los religioso, en sistemas tales como el de la religión de los egipcios, caldeos y otros pueblos antiguos”.

La naturaleza ruda y sólida de las rocas, la majestuosidad de los grandes riscos de piedra que parecen eternos e inamovibles a lo largo del tiempo, la firmeza férrea de piedras como el granito hacen que el “mundo de las piedras” cobre un carácter de incorruptibilidad lo cual suponía para las  sociedades primitivas una hierofanía en sí misma, una manifestación del poder sagrado, de lo sobrenatural. Esta naturaleza eterna e incorruptible de las piedras frente a la “precaria” y mutable naturaleza humana hacía que sociedades prehistóricas entendieran que se trataba de “objetivos” sagrados y del “otro mundo”, algo que pertenecía a “otro lugar” (Eliade 1964: 254). Por lo tanto no es de extrañar que estos grupos concedieran un papel sumamente importante a las piedras, minerales, rocas y megalitos dentro de sus respectivos sistemas de creencias y prácticas rituales, como instrumentos rituales y mágicos, como centros energéticos donde encontraban aquello que necesitaban y  como defensa al mundo de los vivos y sobre todo al mundo de sus antepasado, que como hemos señalado anteriormente, es de una grandísima importancia para este tipo de sociedades antiguas.

Aunque son muchas las funciones que desempeñan las piedras y rocas (función mágica,  signo de dignidad, representación de un estatus “político” dentro de un  determinado grupo humano, objeto ritual),  es precisamente la función ritual dentro del mundo de la muerte donde aparecen  las primeras funciones de índole mágico-religioso. Dentro de estos ritos funerarios son muchos los elementos que entran en juego, pero son los megalitos los que cobraron un papel principal. El megalitismo fué un fenómeno   constructivo que surge en plena prehistoria,  alcanzando su máximo esplendor entre el neolítico y el principio del calcolítico. Sabemos que poseía unos fines principalmente de índole funeraria, pero también estaban orientados a la regeneración de la tierra y la fertilidad teniendo  un papel fundamental en las prácticas mágico-religiosas de estas antiguas sociedades. Incluso algunas de las construcciones megalíticas poseían fines rituales y significados enfocados a los astros, a las estrellas…etc.

En cuanto al sistema de construcción sabemos que  eran construidos normalmente con bloques de piedra con una finalidad mágico-religiosa, normalmente centrados en la inhumación colectiva. Muchos de los megalitos funerarios solían estar formados por bloques de pieza maciza, en la mayoría de las ocasiones conformando una forma fálica, la cual poseía un carácter de vigorosidad, poder y fuerza  (Eliade 1964: 256). Para algunas sociedades antiguas estos megalitos funerarios tenían la función de “fijar” el alma, o resguardar de una forma provisional el alma del difunto en una morada segura, cerca de los vivos, además de con ello evitar también la posibilidad de que un alma “hostil” vagara libremente para hacer daño a los vivos. La energía y poder de esa alma servía para estimular el crecimiento de las plantas, por lo cual aparte de poseer un fin funerario, tenía un fin orientado a la fertilidad de la tierra y sus cosechas. La naturaleza del alma del difunto era concebida como eterna, ese “carácter eterno” era simbolizado, como hemos indicado con anterioridad, con la concepción de incorruptibilidad y eternidad de las piedras y rocas. Pero el fin de estas construcciones no es exclusivamente funerario, podrían también estar destinadas a otras prácticas rituales. Desde una interpretación sociológica de las funciones del megalitismo,  se destaca el afán por otorgarle visibilidad a dichas construcciones, las cuales nunca estaban camufladas, se situaban en explanadas visibles desde muchas posiciones geográfica, lo cual implicaba que su localización facilitase el paso a los grupos humanos que se reunían en esas antiguas construcciones. Dichas reuniones fomentaban notablemente la cohesión social entre diversos grupos, el desarrollo y la expansión cultural mediante el intercambio de conocimientos…etc.

Aparte de la función funeraria, es destacable también otros usos como son los que desempeñaban en algunas de las antiguas sociedades totémicas. Primeramente el hombre de las antiguas sociedades totémicas  distinguía entre dos tipos de “energías” o poderes, el del “especialista” en magia o brujo de su grupo y el poder del elemento mediante el cual el brujo era iniciado, en muchas ocasiones este elemento era un cristal de roca,  se presume que desempeñaba la función de elemento iniciador a la magia a través de una serie de operaciones, entre las cuales el  brujo debía de introducir ese cristal de roca dentro de su cuerpo (Bentué 2002: 10).

Vemos por lo tanto que piedras, minerales y cristales han acompañado a la humanidad desde el primer momento, ya sea como herramientas para desgarrar la carne, como cuentas preciosas para la fabricación de collares y joyas que aportaban estatus y reconocimiento dentro de los grupos de individuos, y como no, la función mágica-ritual que progresivamente van adquiriendo. Los minerales y cristales  terminan convirtiéndose en aliados para el actante mágico, en compañeros activos dentro de los rituales de carácter individual o de carácter más público (comunal)

Elbrus Hara (Estudiante del Templo)

 

Bibliografía :

  • Bentué, A. (2002). Historia de las religiones y diálogo interreligioso. Chile.
  • Duch, L. (1997). Antropología de la religión. Madrid, España: Heder.
  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Guerra, M. (1999). Historia de las religiones. Madrid, España: Akal.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos  online: