La magia de la sal.

La sal ha estado presente en la vida del ser humano desde tiempos prehistóricos, ha sido un elemento de fundamental importancia para el desarrollo de múltiples sociedades. Aunque la sal ha estado presente en el desarrollo de diversas dimensiones sociales como puede ser la económica y la cultural, ha tenido un destacable protagonismo en en la dimensión religiosa y mágica de múltiples culturas a lo largo de la historia.

Para sociedades prehistóricas la sal era un valioso elemento sagrado, cargado de poderes sobrenaturales. El humano primitivo vio en esta piedra una auténtica manifestación de los poderes divinos al apreciar como los nimios y centelleantes cristales salinos aparecían tras la evaporación del agua marina. Por si fuera poco, estos “misteriosos cristales” se podían consumir, siendo beneficiosos para la salud. A ojos del hombre primitivo  el hecho de que la sal sea la única “roca” o piedra que se puede consumir por el ser humano y que aparezca después de que la evaporación del agua marina eleve el agua “al cielo” suponía una poderosa revelación divina, y como hemos señalado anteriormente era tomado como una manifestación de los poderes sobrenaturales. Es por ello que la sal comienza a usarse desde la prehistoria en prácticas rituales y mágicas cada vez más y con mayor extensión cultural.

Sus propiedades y poderes purificadores tan característicos fueron usados en infinidades de prácticas rituales y en diversas zonas. En el Antiguo Egipto el uso de la sal en ritos funerarios tenía una gran impronta, ya que con ella podían fabricar el famoso natrón, el cual poseía cualidades mágicas orientadas a la purificación y a la limpieza. Además el natrón era usado en los procesos de momificación ya que poseía propiedades que ayudaban a conservar y purificar el cuerpo del difunto y mantenerlo incorrupto, lo cual era de fundamental importancia.

En sociedades aztecas no solo usaban la sal como alimento, sino con fines medicinales, dado que  con ella podían curar afecciones y enfermedades gastrointestinales, dolor de garganta, infecciones e incluso dicen que con ella podrían contrarrestar los efectos de una flecha envenenada. Era un elemento de gran valor para curar  o “limpiar” a aquellas personas que habían sido víctimas del mal de ojo, siendo también útil para desterrar y protegerse de los malos espíritus. Esta tradición en usos rituales y mágicos de la sal acabó expandiéndose por toda América Latina, donde dichas prácticas evolucionaron y se diversificaron. Algunos de sus usos mágicos más conocidos hacen uso de este elemento para proteger a personas o casas de “malos espíritus”, desterrándolos. Del mismo modo ocurre con los maleficios, pues la sal tiene el poder de limpiar y purificar a la víctima de una “brujería”. Además, el uso de la sal para limpiar las casas tiene un efecto que purifica y bendice el domicilio. Cuentan las leyendas que arrojada sobre un brujo que previamente se ha transformado en un animal le impide que recobre su forma humana y no pueda regresar a la “comunidad”.

La sal posee una dualidad en sus cualidades mágicas muy especial y es que su uso puede ser orientado tanto para fines “benévolos” como “maléficos”. Así lo afirman múltiples usos tradicionales de la sal en América Latina. Uno de los usos mágicos más comunes de la sal para dañar a otros a nivel energético es conocido como “salar a una persona”, consiste en echar sal sobre una foto de la persona en cuestión, sobre su domicilio, sobre su empresa o habitualmente echar la sal por debajo del portón de su casa. También el uso mágico de la sal con fines dañinos es usado para “repeler” a aquellas personas inoportunas o indeseables que se acercan a nosotros. Es importante señalar que la información presente en este artículo tiene un carácter puramente informativo en base a los usos mágicos tradicionales de la sal, en el Templo del Árbol Blanco defendemos firmemente la rede y su máxima “haz tu voluntad sin dañar a otros”.

A continuación explicaremos cómo elaborar dos sencillas y prácticas recetas mágicas con sal:

Sal negra

Usada principalmente para repeler las energías dañinas, la sal negra es un elemento indispensable para aquellos que se adentren en el mundo de la magia. Protege contra maleficios y maldiciones. Su proceso de elaboración es sencillo:

⅔ de sal marina.

⅓ de elementos protectores: cenizas de plantas protectoras como ( ruda, romero, laurel, pimienta, salvia…etc) más un poco de oxido de hierro.

Sal lunar

La sal lunar es un elemento que actúa como potenciador en rituales lunares, posee propiedades purificadoras y facilita la conexión y sintonización con La Diosa.

⅔  de sal marina.

⅓ de polvo de selenita y flores de saúco machacadas.

BIBLIOGRAFÍA

  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.
  • Wörrle B. (1999),De la cocina a la brujería. Quito, Ecuador: ABYA-YALA.

    Recursos online:

  • https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_sal

 

La Piedra del Rayo: Historia y usos mágicos.

Dientes de hada, flechas de trueno, piedra de la tormenta, son solo algunos de los múltiples nombres que hacen referencia a la misma piedra. Una poderosa piedra que ha suscitado tanto  temor como ambición por poseerla desde los albores de la humanidad, se trata de la piedra del rayo.

Cuenta la leyenda que las piedras rayos provienen del cielo, siendo el propio trueno las que las deposita en la superficie de la tierra cuando colisiona con la superficie terrestre. Tan solo es una de las muchas leyendas y mitos que rodean a esta famosa piedra, venerada en múltiples culturas a lo largo del tiempo.

Las piedras rayo se caracterizan por poseer una forma puntiaguda y alargada, muchas se originan en la propia naturaleza pero otras fueron fabricadas por la mano del hombre, como piedras y hachas de sílex del paleolítico. Principalmente es el sílex el mineral que las compone, pero también se han encontrado piedras del rayo elaboradas con basalto, sílice, piedras volcánicas e incluso ambar (ver figura nº1).

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(Fig número 1: ejemplo de piedra rayo)

    Para culturas prehistóricas suponía una auténtica hierofanía, una manifestación en sí misma de los poderes sobrenaturales, el hecho de encontrar y poseer una de estas preciadas piedras, ya que dichas piedras no solo poseían cualidades mágicas, con ellas podían proporcionar recursos y comida a la tribu mediante la caza, además podían defenderse con ellas frente a una posible amenaza. Esto dota a dichas piedras de una fundamental importancia ya que era la posesión de las mismas la que determinaba la supervivencia o la muerte del grupo. Es por ello que durante siglos y milenios se va fraguando un halo de poder e importancia alrededor de esta piedra.

También en la prehistoria, sociedades animistas asociaban el poder y la influencia de esta piedra sobre el mundo de los espíritus. Se dice que la piedra rayo portaba dentro de sí misma un espíritu “benefactor” que proporcionaba ayuda a su portador. Además con este instrumento, culturas prehistóricas se enfrentaban y expulsaban a espíritus que pretendían hacerles daño.

Como hemos señalado anteriormente, en muchas ocasiones las piedras rayo eran hachas de piedra, hachas que poseían un poder tanto terrenal como divino. Aquel que portaba una  de estas piedras poseía un estatus mayor dentro de su comunidad. El culto a las hachas y a este tipo de piedras se manifestó en culturas como la mesopotámica e incluso en la celta, en la cual creían que las piedras rayo alejaba el mal. También los etruscos consideraban de gran importancia la posesión de este tipo de piedras, ya que creían que aquel que la portara sería invencible (García,1988).
Moviéndonos en un contexto grecolatino encontramos que la piedra del rayo está sumamente asociada al plano divino. Se le relacionaba con el Dios Zeus y por supuesto con el majestuoso y destructor poder de los rayos (ver figura nº2) . Los rayos eran considerados generalmente como “mal augurio” o como castigo divino, de ese modo, las personas que fallecían por el impacto de un rayo eran consideradas como personas con un “alma impura” y se les enterraba en el mismo lugar donde había caído el rayo, para así cumplir el castigo divino y contentar a los dioses.

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(Fig número 2: Zeus portando sus rayos)

Pero no solo estaban asociadas a Zeus, en las creencias grecolatinas, sino que también se relacionaba a las piedras rayo con las Diosas Cibeles y Juno, pues se creía que con estas piedras podían atraer la salud, la riqueza y la abundancia.  Incluso en la Edad Media y con el predominante protagonismo del cristianismo en las creencias de la sociedad de ese tiempo, podemos encontrar tradiciones de uso mágico de las piedras rayos. Se les dota de poderes y capacidad de controlar los fenómenos atmosféricos, teniendo la capacidad de “repeler” las catástrofes originadas por los rayos, el fuego y las tormentas (García,1988). Además eran portadas por marineros ya que creían que evitaban los posibles hundimientos del barco.

Todo este bagaje histórico que hay detrás de las piedras rayo hace que hoy en día aún sigan teniendo un gran protagonismo en las prácticas rituales y mágicas más actuales. Su usos mágicos están relacionados principalmente con la protección, la destrucción de energías negativas y la protección contra tormentas.  A continuación expondremos un esquema que recopilará aquellas cualidades mágicas más destacables de la piedra rayo y una lista de correspondencias mágicas asociadas.

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BIBLIOGRAFÍA

  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.
  • García, J. (1988). Mitos y creencias de origen prehistórico: «Las Piedras de Rayo». Madrid, España.

Recursos online:

Piedra Bruja.

La Piedra bruja, también conocida como piedra de Odín, es una piedra muy poderosa que se caracteriza por su forma irregular, redondeada y llena de agujeros, asemejándose  en muchas ocasiones a un canto rodado o un guijarro. Esta piedra posee una íntima relación con el medio marino y con el agua, pues es allí donde se fragua durante años. Sus característicos agujeros son producto de la erosión natural a la que se someten las piedras en el medio acuático, siendo las propias corrientes de agua, los sedimentos o incluso determinadas criaturas marinas los que erosionan la piedra formando en ella agujeros naturales. Es por ello que es posible encontrar piedras bruja en zonas costeras, en bahías, playas, fiordos e incluso en valles y ríos.

En cuanto a sus usos, tradicionalmente las piedras bruja se colgaban de las ventanas, de las puertas de la casa o a modo de colgante con una finalidad protectora (Counningham, 2005). Lo cierto es que esta piedra destaca por poseer una energía altamente protectora, orientada a la defensa contra maleficios y encantamientos, a la protección contra entidades incorpóreas e incluso a la protección contra accidentes e inundaciones.

En la antigüedad las curanderas usaban las piedras bruja con fines sanadores. Pasaban la piedra a lo largo del cuerpo de aquella persona que estaba enferma, de ese modo se decía que la piedra “absorbía” la enfermedad a través de sus agujeros (Counningham, 2005) . Este procedimiento de sanación mágica recuerda a múltiples técnicas mágicas de sanación con el elemento tierra que se hacía en la antigüedad, como por ejemplo el caso de Escandinavia donde existía la costumbre de pasar a los niños enfermos por encima de las brechas de la tierra de ese modo, dicho elemento absorbería y eliminaría la enfermedad. (Eliade, 1964). Aunque como hemos señalado, el método de actuación para sanar de la piedra bruja recuerde o se pueda relacionar con el elemento tierra, en realidad es el elemento agua el que está más relacionado con esta peculiar piedra, pues es precisamente dentro de este elemento donde la piedra se forma, adquiriendo muchas cualidades del mismo, como las capacidades purificadoras y revitalizantes.

Por otra parte debemos mencionar también que en la antigüedad se creía que los agujeros de la piedra bruja se trataban de pequeñas “puertas” o portales a otras dimensiones o realidades. De tal modo que aquellos que hacían uso de la piedra  bruja podían utilizar estos pequeños portales para “expulsar” energías no deseadas de su propia dimensión a otras dimensiones o por el contrario atraer y adquirir energías propias  de otro planos o realidades. También se decía que la posesión de este tipo de piedras ponderaban las capacidades psíquicas y de visión, por lo cual, a través de sus agujeros se podían ver entidades no físicas y elementales.

La piedra bruja y Odín.

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Según las Eddas,  Odín deseaba tomar la sustancia mágica hidromiel, para ello hizo uso de sus capacidades para introducirse por un agujero bajo la forma de una gran serpiente en la montaña donde estaba custodiado el hidromiel. Una vez dentro, le pidió a la guardiana del hidromiel, la gigante Gunnlod que solo le dejara beber tres sorbos de ese preciado brebaje. Ella aprobó su petición, pero Odín la engaño, consumió toda el hidromiel  y escapó de la montaña volando bajo la forma de un águila. Según la leyendas que existen alrededor de la piedra bruja, dicen que estas preciadas piedras fueron agujereada por Odín convertido en serpiente.

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Bibliografía:

  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

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Elixir mineral: cómo elaborar esencia mágica de gemas.

El uso de elixires con fines medicinales o mágicos no es nada nuevo, ya en la Edad de Bronce se usaban elixires, brebajes y minerales con fines terapéuticos y mágicos.  La elaboración de elixires mágicos y medicinales se ha manifestado de una forma sumamente extensa en infinidades de culturas a lo largo del tiempo.  Del mismo modo la utilización del agua como elemento sagrado para la fabricación de elixires mágicos y medicinales ha tenido una gran impronta desde los albores de la humanidad, pues el agua era concebida como elemento divino de cualidades renovadoras,  con la capacidad de abolir y limpiar la corrupción o residuo energético y espiritual (Eliade,1964)

En el presente artículo abordaremos el tema de la elaboración de elixires mágicos, los cuales combinarán las cualidades sagradas del agua con las del mundo mineral.  Como hemos señalado en el párrafo anterior, el agua tiene grandes propiedades sanadoras y revitalizantes, además , la naturaleza de este elemento posee una característica muy especial, la facultad de interactuar con otros cuerpos y energías,  siendo capaz de adquirir la vibración que emiten aquellos sistemas energéticos con los que está en contacto. Combinada las cualidades sagradas del agua con la de los cristales mágicos  se puede elaborar  elixires de gemas o cristales mágicos, los cuales han sido y son utilizados con gran frecuencia en el mundo de la medicina alternativa y la gemoterápia  con fines terapéuticos.

Elixir mineral o esencia de gemas:

Son muchos lo usos que una persona puede hacer para beneficiarse del mundo cristalino, desde situar un cristal de amatista en el séptimo chakra para facilitar su apertura a utilizar la aguamarina como tratamiento contra las afecciones oculares.  Uno de los métodos más eficaces del uso de cristales mágicos es la aplicación de “esencia de gemas”.  Dichas esencias son portadoras de las cualidades de la gema que se haya utilizado durante el proceso de elaboración, ya que los minerales mágicos actúan mediante la vibración y la resonancia, de ese modo son capaces de transferir su vibración al agua y esta última es capaz de adquirirla manteniéndola duradera en el tiempo. Su aplicación puede ser diversa, dichos elixires pueden ser consumidos si se elaboran correctamente, pueden ser usados en baños, en masajes o incluso para bendecir o purificar algún objeto.

El método de elaboración es muy sencillo, aunque hay que tener muy presente que hay piedras y cristales que pueden ser tóxicos y perjudiciales para nuestra salud, ya que muchos de los minerales utilizados en la gemoterapia pueden contener aluminio, cobre, mercurio, plomo  o zinc.  Es por ello que para este tipo de minerales “tóxicos” utilizaremos otros procedimiento de elaboración diferente al habitual.

Técnica I para la elaboración de esencia de gemas: técnica exclusiva para piedras que no sean perjudiciales para nuestra salud. Utilizaremos una jarra de cristal la cual llenaremos de agua mineral natural, posteriormente depositamos dentro de ella aquel mineral elegido, el cual debe estar previamente purificado y cargado.  Esperaremos de 6 a 12 horas para que el mineral transfiera de forma correcta sus propiedades energéticas al agua. Después de este tiempo solo tendremos que sacar el cristal mágico de la jarra y ya podremos hacer uso de la esencia mágica mineral.

Técnica II para la elaboración de esencia de gemas: Idónea para piedras tóxicas que puedan ser perjudiciales para nuestra salud.  Utilizaremos un recipiente de cristal el cual llenaremos de agua mineral natural, posteriormente colocaremos dentro de dicho recipiente un vaso de cristal en el que depositaremos la gema o piedra elegida. De ese modo el “mineral tóxico” no entra en contacto directo con el agua,  por lo tanto el agua no se puede contaminar de sustancia nocivas. Aunque el mineral no esté en contacto directo con el agua, igualmente transferirá sus propiedades y cualidades al agua.

Consejos y pautas a seguir para potenciar el poder de la esencia de gemas:

  • Depositar el “elixir mineral” bajo la luz de la luna o del sol, en función de los beneficios que se busca y  en función a las correspondencias  del mineral en cuestión. Una de las tablas de correspondencias más completas en lo que al mundo del estudio de los minerales se refiere se encuentra en la famosa “Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos de Scott Cunningham, 1987”.
  • Inscribir en el recipiente un mensaje o símbolo que enfatice y potencie las propiedades o la finalidad del elixir.

 

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Elbrus Hara.

Bibliografía:

  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

Cómo encantar tu mineral.

Como hemos tratado y analizado en publicaciones anteriores, los cristales mágicos emanan de forma natural unos tipos de energía que pueden llegar a beneficiar al ser humano si su uso es correcto. Es bien sabido que el uso de la magia y los encantamientos junto con la propia energía de los minerales puede llegar a ponderar, a potenciar o a definir las cualidades de dicho mineral. En esta nueva entrega de “Cristal de bruja” abordaremos el tema del encantamiento de nuestros minerales mágicos, cómo programarlos y activarlos.

El encantamiento del cristal  consiste en someter al cristal deseado a un rito mágico para que sus propiedades y cualidades se potencien o se definan aún más, cuyo fin es aumentar los beneficios sobre su portador normalmente en una situación concreta. Dicho procedimiento del encantamiento del cristal  lleva implícito en su proceder dos pasos esenciales, la programación y la activación.

La programación consta en primer lugar en analizar y estudiar qué cualidades del mineral queremos definir más o potenciar para un fin concreto. Posteriormente debemos de focalizar toda nuestra concentración en dichas “definiciones” o “modificaciones” que queremos producir en el cristal para posteriormente focalizarlas en el mismo. Por último se encuentra la activación del cristal, que consta simplemente de la realización del ritual mágico que “despertará” mediante la magia las cualidades previamente programadas. Un ejemplo de encantamiento hacia un mineral puede ser,  realizar un encantamiento sobre un ojo de tigre para que nos ayude de forma exclusiva a estimular la riqueza de nuestro negocio, atrayendo el dinero y a los potenciales clientes.

Previamente al proceso del encantamiento mineral y su respectiva programación y activación, es necesario haber purificado y cargado el mineral en cuestión. Técnicas y procesos de purificación y carga energética se pueden encontrar en publicaciones anteriores de Cristal de Bruja como Fundamentos y técnicas elementales de purificación de cristales mágicos y Técnicas y fundamentos para cargar energéticamente cristales mágicos.

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A continuación presentaremos una serie de diversas técnicas de encantamiento mineral explicadas a nivel práctico. Para cada una de ellas será de fundamental necesidad que la persona que ejecute el encantamiento imprima en el cristal toda la intención posible durante el ritual.

 

Técnicas de encantamiento mineral:

Mediante la imposición de manos: Uno de los métodos más sencillos y comunes de “encantar”, programar y activar un mineral se lleva a cabo mediante la concentración y nuestra propia magia. Debemos de coger nuestro cristal con nuestras dos manos y focalizar en él  con toda nuestra intención aquella “programación” que deseamos integrarle, a la vez que visualizamos como ese mensaje entra en la propia piedra.  Podemos otorgarle más poder a este método si repetimos cual mantra la programación que deseamos imprimir en el mineral.

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Método pictográfico: Para este método es necesario que utilicemos una superficie lisa donde poder dibujar (papel, cartulina, mesa…etc). Trazaremos en dicha superficie un círculo y colocaremos el mineral en el centro. Escribiremos alrededor del círculo aquellas palabras o símbolos que reflejen la programación deseada.  Nos concentramos en cada símbolo o palabra escrita alrededor del círculo y trazaremos una flecha que conecte dicha palabra o símbolo con el interior del círculo, este proceso debe realizarse a la vez que se visualiza como el mensaje del exterior del círculo entra dentro de él integrándose en el propio cristal. Podemos aumentar el poder de ese acto si en vez de un círculo dibujamos un pentáculo u otro símbolo circular con el que nos sintamos cómodos y nos evoque poder y magia.

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Usando nuestras herramientas mágicas: Para este método necesitaremos un pentáculo sobre el que colocaremos nuestro caldero.  Depositamos nuestro mineral en el interior del caldero, recordemos que el caldero simboliza el vientre materno de la Gran Diosa donde todo cambia y se transforma. Usaremos nuestra varita para proyectar hacia el mineral que se encuentra dentro del caldero la “programación”, recitando los mensajes de la misma. Mientras tanto debemos de visualizar como una corriente de energía violeta emerge de nuestra vara hasta colisionar con el mineral que se transformará dentro del caldero.

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Bibliografía

  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
    Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

Técnicas y fundamentos para cargar energéticamente cristales mágicos.

Los minerales son regalos de la Madre Tierra, manifestaciones en sí mismas de las fuerzas y poderes universales. Sus usos mágicos y rituales son extensos tanto geográficamente como históricamente. Son muchas las dimensiones a estudiar del mundo mineral y cristalino, en esta ocasión procederemos al estudio y análisis de las diversas técnicas para cargar energéticamente a los minerales y piedras mágicas, estableciendo relación de las mismas con los cuerpos celestes principales.

En el artículo anterior “Fundamentos y Técnicas elementales de purificación de cristales mágicos”  señalamos una de las características principales del sistema energético cristalino, su naturaleza interactiva. De ese modo podía intercambiar energías con otros cuerpos o sistemas energéticos. En el presente artículo nos centraremos en otra de las cualidades principales del sistemas energético de los minerales, esta es la capacidad que tienen de actuar como baterías o depósitos energéticos acumulando y conteniendo la energía (Cunningham, 1987). De ese modo cada vez que sea preciso, hay que llevar a cabo alguna técnica para cargar nuestros cristales ya que estos tienden a perder su energía al ser usados.

Son muchas las técnicas y métodos existentes para cargar nuestros cristales mágicos, en esta ocasión explicaremos aquellas relacionadas con el Sol y la Luna, además de adentrarnos brevemente en el conexto histórico-religioso de los cultos solares y lunares. También señalaremos otras técnicas de carga energética menos frecuentes, pero de igual efectividad.

El culto al Sol y las técnicas solares :

El culto al sol ha tenido una poderosa impronta dentro de un gran número de religiones y culturas a lo largo del tiempo. Desde El Perú hasta Asia, encontramos un gran número de manifestaciones culturales y religiosas que tienen como protagonista al “gran astro” (Eliade,1964) . Incluso en etapas tardías de la prehistoria como el neolítico encontramos indicios de cultos solares.  

El sol era concebido como la indiscutible fuente de energía primordial y eterna, por eso nunca escapó a la atención del ser humano. Su luz que parece eterna en el tiempo, necesaria para la vida en la Tierra. Su rayos, destellos y calor capaces de provocar el deshielo en una época de bajas temperaturas y escasez. Su presencia, necesaria para la germinación de las plantas y la fertilidad de las cosechas, suponía para el hombre antiguo una hierofanía en sí misma, es decir, una manifestación de la divinidad y de su poder sagrado.

El culto al sol gozó de un gran protagonismo a lo largo de la historia de las religiones. Desembocando en muchas ocasiones en la “solarización de las divinidades”, este término es acuñado por el antropólogo e historiador de las religiones, Mircea Eliade, el cual quiere decir que muchas de las deidades de diferentes mitologías se asociaron al sol dada la gran impronta del mismo en las culturas, adquiriendo así aspectos y cualidades solares de índole atmosférica o fertilizantes. Como por ejemplo en África e Indonesia (Eliade,1964).  Pero sin duda una de las mitologías con mayor predominio solar se encontraba en el Antiguo Egipto, donde ya, desde épocas muy antiguas muchas de sus deidades principales tenía una estrecha relación con el sol como por ejemplo Atón o el mismo Horus.

Como se puede apreciar, la figura del sol ha gozado de gran importancia en la religión y en la espiritualidad a lo largo de la historia, por lo tanto no es de extrañar que también adquiera un gran papel dentro de la magia y concretamente en la magia orientada hacia en el trabajo con minerales. Una de las fuentes de energía más comunes para cargar energéticamente a los minerales mágicos es el Sol. Aunque es una gran fuente de energía debemos de atender a una serie de condiciones especiales si queremos realizar correctamente una técnica solar para cargar nuestro cristal mágico. Se recomienda hacer uso de una tabla de correspondencias de minerales mágicos, en la que se pueda observar asociaciones con cuerpos celestes y elementos. Una de las tablas de correspondencias más completas en lo que al mundo del estudio de los minerales se refiere se encuentra en la famosa “Enciclopedia de cristales, gemas y metales mágicos de Scott Cunningham, 1987”.

No todos los minerales son adecuados para ser sometidos a un proceso de carga solar, es recomendable que aquellos minerales que se sometan a técnicas solares posean una asociación directa con el sol, aquellos que guardan relación con el elemento fuego o aquellos que poseen un tipo de energía notablemente proyectiva. La técnica es simple, si tu mineral cumple las condiciones anteriores tan solo deberás ponerlo a la luz del sol durante unas horas y estará completamente cargado de energía.

Culto a la Luna y las técnicas lunares:

Al igual que el Sol, la Luna ha tenido un peso muy fuerte en rituales, cultos y diversas mitologías. Como por ejemplo en la Antigua Roma y el Antiguo Egipto. La luna  es cambio, devenir, un claro reflejo de los ciclos de la naturaleza y la vida. Un ritmo que pasa por la vida, la muerte y el renacimiento. Existe una cita en referencia a la luna que revela con gran acierto sus cualidades, “La luna es un fruto que crece por sí solo, renace de su propia sustancia en virtud de su propio destino”(Eliade,1964). En definitiva la luna es una manifestación del eterno retorno cíclico.

Además, la luna en un gran número de culturas ha sido relacionada con las aguas, sus mareas y movimientos. También con la propia vegetación y la fertilidad de la misma.  Curiosamente también ha sido relacionada con el tiempo ya que muchas de las culturas del pasado usaban los ciclos y las posiciones lunares como calendario hasta el posterior desarrollo de los calendarios solares. Así mismo era símbolo de intuición, predicción y destino.

En general, ha sido un elemento fundamental para la magia y su práctica en infinidad de corrientes y tradiciones, de hecho es el elemento más común que se usa para el tratamiento y cuidado mágico de minerales y piedras. Aunque es muy común su uso para la carga energética de cristales mágicos, al igual que con las técnicas solares, es aconsejable atender a una serie de condiciones para fomentar la potencia de dichas prácticas de carga energética. Se recomienda que aquellos minerales que vayan a ser sometidos a técnicas lunares de carga energética posean una energía de índole receptivo, que tengan una asociación directa con la Luna o  que al menos se encuentren asociados al elemento agua o aire. Para poner en práctica este tipo de técnica tan solo es necesario depositar nuestros cristales previamente purificados a la luz de la luna llena durante una noche.

Otras técnicas de carga energética:

Podemos aplicar otro tipo de técnicas no tan usuales para cargar nuestros cristales mágicos. Para este tipo de técnicas no es necesario que atendamos a las correspondencias y asociaciones de nuestros minerales, pues se entiende que su uso y funcionamiento es similar para todo tipo de piedras y cristales.

  • Una de ellas consta simplemente en depositar nuestros cristales durante unos días en una zona notablemente frondosa en la que la energía de los árboles, las plantas y la tierra se sienta en el ambiente. Como por ejemplo puede ser un bosque, un pinar, un rincón en un jardín donde haya mucha vegetación…etc.
  • Otra de las técnicas es muy simple, basta con la imposición de manos y la transmisión al mineral de energía reiki. Es muy importante tener en cuenta que no es aconsejable transmitir al mineral nuestra energía personal, sino una universal mediante un proceso de canalización.

 

Esquema general

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Elbrus Hara (Estudiante del Templo)

Biblioigrafía:

  • Duch, L. (1997). Antropología de la religión. Madrid, España: Heder.
  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
    Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

Fundamentos y técnicas elementales de purificación de los cristales mágicos.

 Los rituales y actos de poder destinados a la purificación espiritual y a la limpieza mágica de impurezas se han manifestado a lo largo del tiempo prácticamente desde los orígenes de la conciencia mágica en la prehistoria. Los rituales orientados a la purificación  son de una naturaleza notablemente extensa, pues se encuentran arraigados en casi todas las religiones y sistemas de creencias que se han dado en la historia.

Los indicios más ancestrales de este tipo actos de poder datan de la prehistoria, concretamente  del paleolítico superior. Antropólogos afirman que en este periodo se fraguó la idea mágica que concebía el agua como origen de la vida y como gran sustancia purificadora, de ese modo, se llevaban a cabo diversas prácticas de índole purificador mediante este elemento. Uno de los ejemplos más cercanos que tenemos en España, son las imágenes encontradas en las Cuevas de los Casares, Guadalajara, en las cuales se recrea un posible ritual de purificación mediante el agua.

Pero no solo el agua cobra un carácter purificador, la tierra, el fuego y el aire también poseen esta cualidad en un gran número de culturas y sus respectivos ritos de limpieza espiritual. En el presente artículo haremos un recorrido por cada elemento,  sus respectivas técnicas purificadoras  y su aplicación al mundo mineral. El carácter interactivo de los sistemas energéticos cristalinos y minerales hace que gemas y piedras sean constantemente contaminadas de energías de diferentes densidades y vibraciones que pueden llegar a repercutir negativamente en el funcionamiento del mineral en cuestión. Para ello existen un gran número de  técnicas que tienen como fin la limpieza de los posibles minerales “contaminados”. Como se ha señalado al principio del párrafo,  se realizará un breve trayecto a nivel práctico sobre las diversas técnicas purificadoras asociadas a cada elemento, de ese modo el lector podrá poner en práctica aquella que más le convenga y que guarde mayor afinidad con el elemento asociado a su mineral, sobre esta última cuestión se profundizará en publicaciones futuras.
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El elemento fuego encierra una ancestral magia entre sus llamas, es el gran destructor y purificador. ¿Quién no ha visto nunca desaparecer algo entre las llamas de un fuego? (Cunningham, 1993). Este elemento ha sido utilizado en un sin fin de rituales purificadores en el transcurso del tiempo, como los grandes ritos de purificación en Mesopotamia o los actos de poder sagrados destinados a consumir las impurezas en los antiguos cultos zoroástricos que mantenían permanentemente encendida el fuego sacrificial de la purificación (Bentue,119).  

En cuanto a la aplicación práctica del elemento fuego en la limpieza energética de los minerales, existen diversas técnicas las cuales hay que llevarlas a cabo con sumo cuidado y precisión ya que podrían dañar permanentemente al mineral.

Técnicas de purificación con fuego:

  • Con sumo cuidado pasar rápidamente el cristal por la llama de una vela o de un pequeño fuego controlado.
  • Situar el mineral cerca del calor de las llamas del fuego para posteriormente visualizar cómo la energía de las llamas se expanden cual anillo de fuego arrasando y calcinando las impurezas del mineral.

 

El elemento aire ha estado presente en buena parte de las prácticas religiosas del mundo a través de su representación en el incienso, como es el caso de las civilizaciones de Mesoamérica, la purepecha, maya, azteca,etc. O sociedades orientales como la china y japonesa. Casi siempre orientado a la ofrenda, al acercamiento a la divinidad y por supuesto a la purificación.

El incienso por regla general está relacionado con el Reino vegetal, el cual de por sí posee una gran diversidad de plantas que portan cualidades y poderes que retroalimentan la función purificadora del incienso como elemento simbólico del aire. En las siguientes técnicas se propone la utilización de inciensos y sahumerios de origen vegetal para la limpieza energética de minerales.

Dejando a un lado las cualidades de dicho elemento, hay que tener siempre presente la composición del mineral que vamos a tratar y cuál de las técnicas se adecúa mejor a su estructura y composición química. Por ejemplo, para aquellos minerales que son variantes del “yeso” como puede ser la selenita, las técnicas purificadoras mediante incienso son las más adecuadas pues su composición les hace ser minerales muy frágiles y otro tipo de técnica (como la acuática)  podrían dañarlos.

Técnica de purificación con aire (sahumerios):

  • Impregar a la piedra con el humo del sahumerio herbal, de modo que visualicemos y sintamos que el propio humo penetra en el mineral desterrando así las posibles impurezas que pueda tener.  Como hemos señalado con anterioridad, el Reino vegetal nos brinda unas plantas y recursos muy valiosos de los cuales podemos hacer uso. Aquellos sahumerios herbales más idóneos para el proceso de limpieza energética pueden ser; sahumerios de ruda, de sándalo o palo santo (Cunningham, 1999)

 

Sin lugar a dudas el elemento agua ha supuesto para el hombre una hierofanía en sí misma, desde los albores de la humanidad el elemento agua ha sido considerado como un elemento sumamente sagrado y en conexión directa con la divinidad, es por ello el motivo por el cual encontramos a este elemento sagrado en un sin fin de religiones y sistemas de creencias de diversas índoles. El carácter sagrado del agua viene dado por su implícita cualidad transformadora o renovadora, es decir, se concibe al agua como elemento otorgador de vida, de una nueva vida o realidad, de una transformación que renueva y desintegra las impurezas. Por consiguiente se le asocia al agua propiedades purificadoras que tienen la capacidad de abolir y limpiar la corrupción y residuo energético y espiritual (Eliade,1964).

Técnicas de purificación con agua:

  • Una de las técnicas más habituales con el agua, es la combinación con sal, la cual de por sí posee cualidades purificadoras. Sumergir el mineral contaminado en una disolución de agua y sal. Esto será suficiente para que este maravilloso elemento haga su trabajo y el mineral quede totalmente purificado.
  • Otra variante puede ser, la limpieza de cristales mágicos a través de una corriente de agua. Visualizando como esa corriente de agua traspasa el mineral y se lleva con ella todas las impurezas.

 

Por último y no menos importante se encuentra el elemento tierra el cual va a adquirir una gran impronta en ritos y sistemas de creencias desde los inicios del Paleolítico. Aunque se le asocian principalmente cualidades relacionadas con la fertilidad y la vida, la tierra posee también cualidades relacionadas con la muerte y el fin de todas las cosas. Es por ello que existen un gran número de ritos y actos de poder en los que se le “ofrecía” a la tierra aquello que se deseaba que desapareciera o “muriera”. Como por ejemplo, en Escandinavia, existía la costumbre de pasar a los niños enfermos por encima de las brechas de la tierra, de ese modo, dicho elemento absorbería y eliminaría la enfermedad. (Eliade, 1964).  De tal modo, que este tipo de cualidades dotan a la tierra de un carácter purificador al igual que los elementos anteriores.

Técnica de purificación con  tierra:

  • Introducir el mineral en un pequeño agujero en la tierra y dejarlo enterrado al menos 24 horas. Para ese entonces el elemento tierra habrá absorbido sus impurezas y el mineral quedará impoluto.

 

ESQUEMA GENERAL

 

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Elbrus Hara (Estudiante del Templo)

 

Bibliografía

  • Bentué, A. (2002). Historia de las religiones y diálogo interreligioso. Chile.
  • Duch, L. (1997). Antropología de la religión. Madrid, España: Heder.
  • Eliade, M. (1964). Tratado de historia de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1983). El poder de la tierra. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1991).La magia de los cuatro elementos. Madrid, España: Arkano Books.
  • Cuninngham S. (1985). Enciclopedia de las hierbas mágicas. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online: