Naturaleza mineral

La magia que encierran los minerales ha causado fascinación desde los albores de la humanidad. Cristales, piedras y rocas han sido usadas a lo largo de la historia en múltiples ritos y prácticas mágicas y religiosas. Sin lugar a dudas son elementos que han tenido y siguen teniendo una gran importancia dentro de muchas culturas. Pero, ¿qué son realmente los minerales? ¿Que poseen para causar tanta  fascinación?

Dicen que “la magia que encierran los minerales es tan antigua como el tiempo”, y en cierto modo tienen razón pues muchos de los minerales han sido fraguados y  germinados durante millones de años dentro del seno de la Madre Tierra.  De tal modo que muchos de ellos son portadores de ese “registro” o esa memoria de la Tierra.  Algunos de ellos se han formado en condiciones de altas presiones y temperaturas, durante miles o millones de años, otros pueden llegar a formarse en tan solo días, otros provienen de las más oscuras profundidades de los océanos…etc. Estas condiciones tan dispares y múltiples hacen que cada uno de los minerales se conviertan elementos únicos sobre la Tierra.

La explicación de la naturaleza mineral puede abordarse desde muchos prismas diferentes, pero en este caso abordaremos su explicación desde la perspectiva animista, ya que es aquella con la más  simpatizamos. El animismo es concebido como la raíz o “germen” de las religiones, como el origen de la evolución de los Dioses. Una perspectiva mediante la cual  se concibe que  todo lo que nos rodea es entendido como parte del “todo” y por lo tanto todo elemento posee alma.  Los minerales, cristales, piedras y rocas además de poseer cualidades y poderes inherentes a ellos, poseen un espíritu, son portadores del principio vital del universo. Por lo tanto no los podemos concebir como objetos inertes que carecen de energía propia. Es cierto que muchos de ellos requieren de una serie de prácticas para ser “cargados” de energía, pero diferenciamos esa energía conformada por sus propiedades mágicas de su esencia vital, de su espíritu.

Además de esta “naturaleza mineral” trascendental y con sensibilidad espiritual, los minerales atienden a otras condiciones que los conforman como tal.  Una de las más destacables es su estructura y composición, ellas condicionan la focalización de la energía del mineral y las diversas  cualidades de las mismas. Dichas cualidades energéticas dependen fundamentalmente del tipo de vibración que genere el mineral en cuestión.  De ese modo podemos encontrar minerales que calmen y serenen como la crisoprasa, otros nos otorgan protección como la turmalina negra u otros que cuya vibración sea tan alta que sea incluso capaz de “desenraizarnos” como es el caso de la moldavita. Este universo mineral tan sumamente diverso y polifacético nos brinda la posibilidad de descubrir y experimentar un sin fin de sensaciones, experiencias y aprendizajes que nos ayuden en nuestro bienestar y en nuestra comprensión del cosmos.

 

Elbrus Hara (Estudiante del Templo)

 

Bibliografía.

  • Duch, L. (1997). Antropología de la religión. Madrid, España: Heder.
  • Hall, J. (2009). La biblia de los cristales, volumen 2. Madrid, España: Gaia Ediciones.
  • Counningham, S.(2005). Enciclopedia de cristales, gemas y metales. Madrid, España: Arkano Books.

Recursos online:

 

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